Stic Yajure puso una venta de chismosos

Nació en Valencia, se enamoró del llano en Santa María de Ipire, vendió helados en San Diego de Cabrutica y triunfa desde Caracas

Poco antes de despedir el año 1982, la apureña Nirza Josefina Nieves alumbró al mundo a su primer hijo: Stic Yajure. Eso ocurrió el 29 de noviembre, en Valencia, estado Carabobo.

Apenas el muchacho aprendió a caminar, el abuelo, Martín Emilio Abad, que de los llanos de Apure había migrado al estado Guárico, lo llevaba a vacacionar al caserío Altamira de Cachicamo, cerca de Santa María de Ipire. En ese ambiente criollo, en el día a día, empieza a apasionarse por animales acompañantes de la rutina del hombre llanero como son los gallos y los caballos. Al viejo Martín Emilio le gustaban las parrandas campesinas y de tantas canciones que se sabía,  hizo que su nieto de aprendiera “La carta malvada” de Reynaldo Armas, que se convirtió no en carta malvada, sino en la carta de presentación de Stic Yajure en su primeras presentaciones en la escuela, bailes familiares y entre amigos. Amén de que era ágil para improvisar versos.

Amor por el llano

Tenía 12 años de edad cuando junto a su madre y su hermano menor Juan Nieves se muda a Santa María de Ipire. A los 18 años de edad, en medio de algunas carencias económicas, decide ayudar a su madre con los gastos del hogar. Trabaja vendiendo halados en San Diego de Cabrutica, estado Anzoátegui. Allí participó en el primer festival La Camoruca de Oro en el 2002. Ganó el primer lugar. Ese ese mismo pueblo obtuvo también el festival Aficionados de Monagas, en honor al municipio José Gregorio Monagas, donde está asentada la parroquia San Diego de Cabrutica.

Ahí mismo, en el local de “La Camoruca” del maestro arpista Alexander Rojas, conoce y entabla amistad con el cantante Henry Fuenmayor, con quien se va a Ciudad Bolívar. Así forma parte de los espectáculos en vivo de Fuenmayor, cerrando siempre con un contrapunteo. Lamentablemente Fuenmayor, quien era natural de Caicara del Orinoco, estado Bolívar, fue asesinado.

Jerarquía

Ante el fallecimiento de su mentor artístico Yajure se va a Caracas. Ingresa de la mano del capitán Alexis Calera a la planta de artistas que se presentaban en el restaurante Rucio Moro de Reynaldo Armas. Ambos le prestan suficiente apoyo para el desarrollo de su carrera artística. Infinidad de tarimas conocen de su presencia. Los llanos de Venezuela y de Colombia saben y reconocen el eco de su garganta.

Las rimas del triunfo

Considerando que ya goza de suficiente madurez, graba su primera producción discográfica, de la que lanzó los promocionales “La venta de los chismosos”, “A quién vas a amar más que a mí”, escrita por Luis Yánez y “Tener dos al mismo tiempo”, de la autoría de Blas Ruiz.  Además hay otras piezas como “Mi San Rafael” con letra de Yajure y música del folklore y “La transferencia” de la firma de Blas Ruiz. Canciones que además de gustar en las emisoras de radio, también han tenido excelente aceptación en portales web, canal de You Tube y redes sociales como Instagram, Facebook y Linkedin, grabadas con el acompañamiento del maestro José Archila.

Con esfuerzo, constancia, humildad y el apoyo de innumerables amistades, Stic Yajure, a prueba de talento, se convierte en uno de los rostros nuevos que se asoman en el horizonte del llano y elevan su voz para defender a través del canto, su idiosincrasia.