Esposos murieron al chocar su moto con una gandola camino a Barquisimeto

Una curva, recta, otra curva, subidas, bajadas. Para Marco Rincón, de 31 años,  recorrer la carretera Lara Zulia no era una tarea nueva. Iba, justamente, a la capital de Lara, desde Maracaibo, a una exhibición de motos cuando se mató junto a su esposa, Rebeca Bracho.

La tragedia ocurrió el viernes en la mañana. “Había salido un grupo de cuatro motos, de alta cilindrada, hacia Barquisimeto”, dijeron allegados de la pareja.

Cuando ya habían recorrido casi la mitad del camino, la muerte se atravesó en el tramo  que une a El Venado —el último punto del estado Zulia en esta ruta— con Carora. “Marco adelantó a un compañero y a una gandola. En una curva se estrelló de frente  con el guardafango izquierdo y el caucho delantero de otra unidad pesada”, comentaron funcionarios de cuerpos de rescate que acudieron al sitio.

“Los vi pasar... Después de la curva vi que chocaron. La moto se prendió en fuego porque estalló el tanque de combustible”, contó uno de los testigos.

“Las víctimas fueron identificadas como Rebeca Bracho, de 26 años, y Marco Rincón, de 31. Se dirigían a Barquisimeto para asistir una exhibición de motos”, comentaron efectivos de la Policía Nacional Bolivariana-Tránsito (PNB), acantonados en Carora.

Hasta esa ciudad, capital del municipio Torres, llegó la noticia. “Iban tres motorizados más. El fuego  atrapó a los esposos. Los compañeros intentaron auxiliarlos, sin embargo, no pudieron hacer nada. Murieron de forma instantánea”, agregaron los efectivos.

“El estruendo fue demasiado fuerte. Cuando me percaté de lo sucedido, Rebeca y Marco ardían en llamas. Una de las personas que viajaba con nosotros detuvo su rumbo e intentamos ayudarlos, pero ya era muy tarde. De inmediato me fui a una de las paradas más cercanas para informar a los cuerpos policiales lo que había pasado”, acotó el testigo presencial.

Los restos fueron trasladados a la morgue del Hospital Pastor Oropeza, de Carora, para la necropsia de ley. Hasta ese sitio se acercaron los familiares quienes no quisieron declarar a la prensa.

“La vida es impertenencia e impredecible. Aun así humanamente duele. Dios los llene de gloria,  y a nosotros de paz. Mi corazón llora, mi alma se desborda de tristeza  por tan irreparable e injusta pérdida... Que en paz descansen Marco Rincón y Rebeca Bracho”, escribió una pariente de Marco en Facebook.

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