Disputa politiquera producen males mayores al pueblo de Anaco

Ronald R. Rodríguez Barrios / ECS

Anaco.- Enfrascados y atrapados como están en la eterna batalla entre organizaciones con fines electorales, los llamados dirigentes políticos, que activan en el municipio Anaco, han sido incapaces de propiciarle al pueblo al que dicen amar, respetar y defender la más mínima suma de felicidad. Todo lo contrario. En medio de la crispación de la lucha por el poder han surgido males mayores.

Como en el resto de Venezuela, los problemas son archiconocidos: Desabastecimiento de alimentos y medicinas, el empobrecimiento acelerado, la inseguridad, el suministro de agua, el servicio del aseo urbano, fallas en el alumbrado público y en la electricidad, entre otros.

Federico Meneses forma parte de la gran cantidad de anaquenses que tienen la impresión de que la peleadera entre los partidos oficialistas y de la oposición ha alimentado los males que padece la población. “Los políticos tienen que poner primero los intereses del pueblo antes que los propios y los de su partido” afirmó.

En carne viva padece Meneses la falta de agua. “Los políticos lo que hacen es lanzarse acusaciones los unos a los otros, pero no piensan en unir fuerzas para mejorar la condiciones de vida de los anaquenses. ¿De qué vale tener alcalde y protector si los problemas no se resuelven?” dijo el albañil.

La seguridad de los anaquenses también sería otro de los problemas que han empeorado como consecuencia de la “politiquería”. Al menos eso siente Carlos Montalba, conductor de una unidad de trasporte que ha sido atracado en varias ocasiones en lo que va de año. “Intervinieron la policía municipal prometiendo que la iban a convertir en la mejor de América en seis meses y lo que tenemos es a los malandros haciendo lo que les da la gana”.

Quizás el tema más sensible es el de los precios de los alimentos, que presentan una gran diferencia cuando se cancelan con dinero en efectivo o por punto de venta. El estudiante universitario Marcos Vallenilla la falta de coordinación entre los entes estadales hacerle la vida más feliz a la gente es “sintomática de la mediocridad de la dirigencia política local”.

“La gente del PSUV controla todos los cuerpos de seguridad del estado, a la Superintendencia Nacional de los Derechos Económicos (Sundde) y la alcaldía de Anaco tiene a su cargo el otorgamiento de permisos, la facultad de establecer multas y si se unieran en contra de la especulación y a favor del pueblo, la gente sería menos pobre” comentó.