La Cascada: Un oasis en la Mesa de Mapire

Carlos San Diego

Volví a La Cascada. Volví a admirar la inmensa labor de Iván Hernández. Este hombre, sin ser un experto en ecología, con el sudor de su frente logra lo que muchos gobiernos deberían hacer, adecuar los espacios naturales, respetando el medio ambiente para la recreación familiar. Está ubicada a un kilómetro de la parroquia Uverito del municipio José Gregorio Monagas, estado Anzoátegui, en plena Mesa de Mapire, colindante con el río Orinoco.

La cuestión comenzó junto a su esposa Hilda Herrera de Hernández, después de haberse jubilado en Educación.  Un fin de semana fueron con sus hijas a El Encanto, uno de los balnearios más hermosos y concurridos en el municipio José Gregorio Monagas, pero lamentablemente descuidado.  Era tanta la cantidad de personas que había, que les fue imposible disfrutar del baño. Entonces, Iván le dijo a Hilda: “Vamos a hacer nuestro propio balneario”. No contaba ni cuenta con los recursos necesarios. Pero se ha valido de ingenio y creatividad. Compró un terrenito aledaño a Uverito. Una cabecera de morichal entre farallones. Allí comenzó como las hormigas, día a día a levantar su obra.

A puro pulmón

“Esto era cerro y montaña. No se podía entrar por ninguna parte. Con lo que teníamos a la mano comenzamos a construir y a adecuar lo que nos parecía necesario adecuar. La vía, las piscinas naturales, los bohíos, los toldos estáticos, las cabañitas, la electrificación y los baños.  Nada fácil, pero aprovechamos los recursos disponibles en el entorno. Sin romper el escenario natural, lo intervenimos. Así hicimos un balneario para propios y visitantes”, comenta Iván Hernández, con esa amabilidad que no conoce la molestia.

Sólo una colaboración

Por el disfrute de los espacios, la familia Hernández no cobra. Pide a los usuarios una contribución para el mantenimiento y la ampliación del área, labores a las que dedica todo el día todos los días. “Nos hemos hecho esclavos de este morichal. No hemos recibido respaldo de ningún organismo oficial ni empresarial. Esto es a puro pulmón”, comenta el emprendedor.

De todas partes

A La Cascada va gente de todas partes, de Pariaguán, de El Tigre, de San Diego de Cabrutica, de Mapire, de Valle de La Pascua, de Mérida, de Caracas. Llegan de cualquier parte del país. Hay personas que solicitan reservación. Bien para cumpleaños o alguna celebración especial. No alquilan los espacios. Sólo piden la colaboración de quienes hacen la solicitud.

Arcilla milagrosa

Relata que en una nueva área que ha despejado de monte, hay un manantial de arcilla pura, y sobre todo mujeres van a aplicarse terapias para la piel.

La Cascada, hoy convertida por una iniciativa de intervención del entorno natural, pero respetuosa de la armonía ambiental, es un oasis para la sana recreación, en el municipio Monagas, que aunque es una localidad potencialmente turística, carece de proyectos y por supuesto de obras que impulsen esta materia fundamental para el desarrollo sustentable.

Miembros del gobierno municipal han celebrado reuniones en el lugar y traen a personas invitadas al lugar. En ese momento surgen las promesas, pero entre tanta brisa que pega en la Mesa de Mapire, se las lleva el viento.

La Cascada, una intervención respetuosa del medio natural, es un oasis para la recreación, en una localidad potencialmente turística, pero que carece de proyectos y por supuesto de obras que impulsen esta materia fundamental para el desarrollo sustentable. Una prueba de que sí es posible levantar un paraíso, donde al pensar en futuro sólo se piensa en el “estiércol del diablo”.

Cómo visitar La Cascada

En primer lugar tener una clara conciencia de la necesidad de conservar los espacios ecológicos. En segundo término, tener sentido común y respeto por los demás ciudadanos. En tercer lugar, respetar los horarios de uso y cuarto. Su página en facebook es: cascada uverito uverito (cascada uverito).