Uruguay se consolida como base de operaciones de Latinoamérica para empresas

MONTEVIDEO.- Uruguay se ha consolidado en los últimos 20 años como base de operaciones de las empresas para el resto de Latinoamérica, dada su estabilidad y sus condiciones como país, señaló a Efe Alejandro Ferrari, coordinador general del Programa de Servicios Globales de la agencia Uruguay XXI.

El afianzamiento del país austral como ‘hub’ está asentado, además de en la estabilidad económica, financiera y política, en tres plataformas claves con las que trabaja Uruguay XXI -la agencia estatal de promoción de inversiones y exportaciones- en las áreas de logística, comercio y servicios.

Ferrari explicó que se puede ubicar temporalmente al impulso de Uruguay como hub en los últimos 20 años, un proceso que se disparó con la aprobación de la ley de Zonas Francas en 1987, así como por la ley de Promoción de Inversiones, que llegó un año después y que declaró de interés nacional a las inversiones nacionales y extranjeras.

Por un lado, el país ofrece a nivel logístico una ubicación estratégica que presenta varias ventajas como, por ejemplo, su cercanía a mercados importantes como Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, detalló el directivo de Uruguay XXI.

Así, muchas empresas eligen al país para distribuir sus productos en la región, también ayudadas por las diferentes vías de acceso a los mercados, como la terrestre, la marítima y la aérea.

“Uruguay tiene ventajas multimodales en comparación con otros países. Se puede llegar tanto en barco, como por avión y por tierra, lo que da flexibilidad y alternativas para las empresas”, aseguró.

Además, esta localización estratégica tiene otros aditivos como los regímenes de puerto libre, aeropuerto libre y el régimen de las zonas francas.

“Las empresas pueden centralizar en Uruguay, fraccionar y eventualmente agregar más valor a sus productos, para luego distribuir y pagar los tributos recién cuando ingresan esos stocks a los países”, sostuvo.

Respecto a la plataforma comercial, Ferrari destacó que las empresas “pueden centralizar” su actividad en el país y, por ejemplo, encargar a sus fábricas o puntos de origen para luego vender a sus clientes, con un “margen impositivo atractivo”.

Esto último se apoya en centros localizados en Uruguay que se dedican a supervisar la cadena logística, donde se coordina el traslado de la mercadería, la embarcación, sus costos, impuestos y la llegada a destino.

EFE