Gerson Baena se abre paso como las aguas del Orinoco

CARLOS SAN DIEGO

Nacido en la población de Mapire, estado Anzoátegui, es junto a Alexander Tiapa “el papelón de El Chaparro”, los dos festivalero de música llanera que más nombradía han tenido. Tiapa como coplero contrapunteador y Baena en voz recia. Hace menos de un año lanzó su primera producción discográfica “Corazón de hielo” con la que se proyecta en todo el país y aspira mostrar sus facultades más allá de las fronteras de Venezuela.

Este mapireño, pescador de canciones en los puertos del río Orinoco, además de cantar, compone y es músico. Ejecuta las maracas, cuatro, guitarra, arpa y bajo.

Después de varios días buscándolo en esa larga y tendida llanura que es la geografía de la mesa de Mapire, llegando al Orinoco, bajo un árbol de manteco, a orillas del morichal San Pedro, en pleno mediodía, lo encontramos. Sesteaba con algunos familiares y amigas, después de haber ido a las cabeceras del morichal a recoger los aceitosos frutos de hermoso color rojo y amarillo brillante. Ahí se dio la coversa.

¿Dónde y cuándo naciste?

-Nací en casa de mis abuelos maternos en el pueblo de Mapire, capital del municipio Monagas del estado Anzoátegui, el 18 de marzo de 1995.

¿Tus padres?

-Mi madre es Rosa Victoria López, mapireña y mi padre es Pedro Baena, nativo del pueblo de Soledad, estado Anzoátegui.

Quizás el amor de los padres de Yerson Baena, nació a flor de agua, de puerto a puerto del Orinoco. Bajando de Mapire a Soledad o remontando de Soledad a Mapire.

¿Cómo fue tu infancia y donde la pasaste?

-Una etapa muy bonita de mi vida, me la pasaba siempre jugando con mis amiguitos juegos tradicionales, yendo a los morichales con mi familia. Desde niño me ha gustado lo criollo, los caballos y la música, nunca me perdía un baile con arpa en mi lindo pueblito Mapire. Allí crecí y me formé.

¿Qué jugabas y que soñabas ser?

-Mis juguetes preferidos eran un par de maracas y un cuatrico que fue uno de los primeros regalos que me hizo mi padre y uno de los que más disfruté. Siempre soñé con cantar en grandes escenarios junto a esas lumbreras de nuestro folclore llanero.

LAS PRIMERAS LETRAS

¿Cómo fue tu etapa escolar?

-Cursé la etapa primaria en el grupo escolar Dr. Rafael Velásquez Márquez y la educación básica en  la escuela técnica agropecuaria Ricardo Alfonso Rojas, ambas instituciones de Mapire y el ciclo diversificado lo cursé en el liceo bolivariano Julián Temistocles Maza en Soledad, donde obtuve el título de bachiller en ciencias.

EL LLAMADO DEL CANTO

¿Cuándo y cómo comenzó tu interés por el canto?

-Mi interés se despertó a la edad de 3 años cuando comencé a escuchar la música llanera en vivo, en aquel gran festival reconocido que celebraban en Mapire llamado Orinoco de Oro. También a los 3 años comencé  ejecutar las maracas.

¿Quién o quiénes fueron los guías en tus primeros pasos artísticos?

-Desde el inicio siempre los que me  han estado acompañando y conduciendo por el camino de la disciplina, la perseverancia, el respeto y la constancia, son mi madre y mi padre, ellos han sido el pilar sobre el que se fundamenta mi carrera.

¿Cuándo comenzaste a componer?

-Mi primera canción la escribí a la edad de 8 años, ya conociendo las rimas y sus conjugaciones. Es importante destacar que a esa edad solía contrapuntear con mi tío Carlos “el negro” López, él también ha sido parte importante en mi formación artística.

¿Qué es lo que más te motiva para componer y cuál es la hora y sitio más propicios para escribir?

-Lo que más me motiva son mis fans y seguidores, por ellos me inspiro a componer, a contar historias a través de estas canciones, muchas de ellas reales, otras ficticias sin importar en qué lugar me encuentre, lo más importante es que son hechas con amor por y para mi querido y apreciado público.

 

¿Qué significa Mapire para ti?

-Es mi casa, y me siento agradecido con Dios por haberme dado la dicha de nacer en ese hermoso pueblo, al que amo, respeto y represento con orgullo donde quiera que me encuentre.

¿Ejecutas algún instrumento musical?

-Sí. El primer maestro que tuve fue mi abuelo Asunción, con él aprendí a ejecutar las maracas desde muy temprana edad, años después aprendí el cuatro, el arpa, la guitarra y finalmente el bajo. Son los instrumentos que domino, a parte de la voz.

¿En tu familia hay alguna herencia musical?

-Mi abuelo materno, José Asunción López, creo que es el responsable de mi gen musical ya que él es violinista, músico y artesano y desde muy pequeño me inculcó el amor por la música.

 

DETRÁS DE LOS FESTIVALES

¿Háblanos de tu etapa festivalera; cuantos primeros y segundos lugares tienes hasta ahora?

-Inicié en los festivales macionales de lleno en el año 2013, logrando obtener hasta la fecha actual un total de 44 premios, 8 terceros lugares, 21 segundos y 15 primeros lugares a nivel nacional, por estados como Anzoátegui, Amazonas, Bolívar, Monagas, Guárico, Miranda, Aragua, Portuguesa, Lara y Apure.

¿Cómo se prepara un festivalero para tener éxito?

-Tener mucha disciplina y seriedad en el desempeño de la carrera; los festivales son una escuela, en ellos aprendes a mejorar como cantante, como persona y como artista a nivel general. Hay que ensayar mucho, aceptar los consejos que te dan los festivaleros más experimentados y ponerlos en práctica, mantener siempre una actitud positiva y lo más importante nunca rendirse, pese a los obstáculos que se presenten. Siempre mantenerse perseverante.

¿Cuántas vicisitudes has vivido a veces para llegar y participar en algún festival?

-En el ámbito festivalero se disfruta mucho ya que te reencuentras con tus compañeros de distintos estados y compartir con ellos es maravilloso, pero también se sufre mucho al momento de retornar a casa, algunas veces toca pasar trabajo, sin dinero suficiente, con hambre, con el trasnocho y a veces con el desanimado porque el veredicto final  del jurado no te favoreció, pero el amor y la pasión que sientes por los festivales te levanta y te hace más fuerte para afrontar la siguiente contienda.    

DOCE CANCIONES

¿Ya está listo tu primer disco?

-Sí. Fue lanzado en el mes de octubre del 2017. Consta de 12 excelentes temas. 8 de ellos son de mi autoría. Los otros son obras de compositores como Juan Villanera, Dionisio Vilera, Herbert Zurita y mi paisano Cipriano “nino” Ruiz. En el marco instrumental me acompañan destacados y talentosos músicos. En el arpa: Johnny Zamora, Américo Montoya y yo mismo, (grabé tres temas); en el cuatro: Bernardo Ledezma, Miguel Martínez y mi hermano Yexander Baena; en las maracas: Luis Daniel Ledezma, Fari Morillo y Willie Colón; y en el bajo: José Ángel Zamora, Miguel Martínez y José Velásquez. Es importante mencionar que uno de los temas preferidos por el público ha sido “Corazón de hielo”, el cual me pertenece en letra y música.

¿Realizarás video de alguna canción?

- Otro de los temas que ha gustado mucho al público es “Nuestra primera mirada”, una canción de mi autoría que habla sobre el amor a primera vista; un tema que vale la pena escuchar por su contenido poético y su particular melodía. De este tema haremos un videoclip próximamente si dios y la santa virgen lo permiten.

EN PERSONA

¿Cómo se autodefiniría Yerson Baena?

-Como un joven sencillo, divertido, sincero, amigo de los amigos, soñador, emprendedor y con carácter para hacer las cosas que me apasionan, que son la música y la composición.

¿Qué futuro le auguras a la música llanera?

-En la última década he observado un crecimiento tremendo de la música llanera, hay mucho talento y mucho apoyo por parte de los medios de comunicación audiovisuales, prensa, radio y redes sociales; viendo esto puedo augurar un futuro brillante a nuestra música, donde nosotros como artistas podamos representar a Venezuela en certámenes y festivales internacionales por los 5 continentes del planeta.

¿Hasta dónde llegara Yerson Baena como cantante?

-Mi visión es lograr la internacionalización de la música llanera, hacerla global. Que se cante en distintos idiomas, que el arpa cuatro y maracas suenen en cada rincón del mundo, que la gente cante nuestras canciones y por el rumbo que vamos llevando, con el aporte de cada folclorista, sé que algún día lo podremos alcanzar o llegar lo más lejos posible. Para Yerson Baena la música llanera no tiene límites.

¿Qué nivel de educación tienes?

-Actualmente soy Técnico Superior Universitario en la especialidad de Electricidad mención Mantenimiento, egresado del IUT Antonio José de Sucre extensión Ciudad Bolívar.