Cicpc investiga fosa común ubicada en minas de Bolívar

Dos helicópteros empezaron a sobrevolar desde muy temprano El Callao, al sur de Bolívar, el pasado jueves. En el pueblo había normalidad, exceptuando que en el punto de control que hay constantemente en Caratal, no había funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), al percatarse de eso, la gente supo que algo estaba pasando. 

 Desde la montaña venía el rumor de que organismos de seguridad habían ingresado a un sector minero ubicado en la población. 

Vía a Minerven, por Santa Bárbara, se veían tropas tanto del Ejército Bolivariano como de la GNB. Los helicópteros salían desde ese punto. Ningún funcionario daba información. 

 Pero las conjeturas por parte de los habitantes tampoco se hicieron esperar, "lo que quieren es sacar a los malandros que tienen el control de esos sectores", "esa fue la orden que dio un tipo que estuvo en Puerto Ordaz ayer-1 de agosto-". 

Efectivamente en Ciudad Guayana un día antes del operativo había estado el viceministro del Sistema Integrado de Policía, Edylberto Molina, con la finalidad de iniciar consulta nacional de la Gran Misión Cuadrantes de Paz. 

No fue hasta en horas de la noche que de manera extraoficial se tuvo conocimiento que tres hombres habían fallecido tras presuntamente enfrentarse a las comisiones mixtas, que ingresaron desde la madrugada de este jueves 2 de agosto al sector minero El Salto en El Perú.

Las víctimas no contaban con documentos de identidad, pero según fuentes militares éstos estaban en una "garita artesanal". Mientras que un sargento primero del Ejército resultó herido en el brazo durante las operaciones. 

Los militares incautaron dos armas de fuego y una granada. El operativo fue denominó como "patrullaje de operación y escudriñamiento". 

A 4 kilómetros de donde se generó la presunta confrontación fue localizada una fosa común con 14 cráneos y huesos humanos. El caso permanece a manos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) Subdelegación Ciudad Guayana para realizar la identificación de las víctimas.

Ningún organismo de seguridad dio declaraciones al respecto, tampoco gubernamentales. Se desconoce a qué se debió la medida y si está se seguirá ejecutando. 

Temor y atropellos 

En el pueblo hablan. "Señalan que no sólo sufren atropellos de los grupos armados que operan en el sector sino también de los funcionarios que están en la zona". Nos rompen las bateas, nos quitan lo poco o mucho que se saque ese día. Acá no se puede confiar en nadie". "Consiguieron tan sólo una fosa de las tantas qué hay. "Cuántas veces no han denunciado eso por todos lados y nadie le presta atención a la situación. Acá lo que le importa al Gobierno es el oro porque ya acabaron con el petróleo"; afirmó un minero.

 Admiten que la situación no es fácil; pero es la forma en la que actualmente "acolchonan" la situación del país. 

 Presunta complicidad 

Por su parte, una fuente militar señaló que cada sector minero tiene su particularidad. "El antiguo gobierno tenía intereses vinculados a esas zonas. 

Los grupos decidieron mover a personas de nacionalidad colombiana, disidentes de la guerrilla para que fueran adiestrados. Se establecieron mayormente entre Tumeremo y San Martín de Turumbán por la salida hacia el río Cuyuni". 

 Hay zonas en las que no hay presencia de la GNB o del Ejército, como por ejemplo desde el punto de control de Casablanca hasta Hoja de Lata. Son estos espacios los que habrían sido tomados por esos grupos de origen colombiano. 

Fuente: El Universal