Alertan sobre fragilidad del sistema eléctrico nacional

 El apagón que a principios de la semana afectó la Gran Caracas, Vargas, los Valles del Tuy Guarenas-Guatire, los Teques y otras zonas circunvecinas pudiese volver a repetirse en mayor proporción, esta vez en todo el país, coincidieron el miembro de la Academia de Ingeniería y Hábitat, ingeniero Augusto Gómez, y el presidente de Fetraelec, Ángel Navas. 

La falla eléctrica que por horas paralizó actividades en la región capital el martes 31 de julio, es consecuencia de que “ya la Gran Caracas no está conectada al sistema de autogeneración con el que contaba también el Zulia, y que blindaba a estas regiones de cualquier siniestro”explicó el presidente de la Federación de Trabajadores del Sector Eléctrico. 

La idea era que en caso de que se produjese una falla nacional, Caracas siguiera funcionando, sostuvo. La falla que apagó por horas gran parte de la Región Capital se registró en una línea de transmisión de 400 megavatios de la subestación San Gerónimo-Santa Teresa, reiteró Navas y refrendó Gómez. 

Desde hace tiempo la Gran Caracas y Maracaibo dependen del sistema interconectado nacional, coincidió Gómez. 

“Estamos dependiendo prácticamente de la generación hidroeléctrica porque la capacidad termoeléctrica instalada funciona solo al 20%. Guri genera más de 70% de la energía que se distribuye a la nación. 

Ambos comparten que el problema es grave y se ha profundizado en los últimos seis o siete años. El no hacer mantenimiento a las plantas y subestaciones viene menguando tanto la capacidad de generación como de transmisión y distribución de la energía eléctrica”, argumentó Navas. 

En el 2014 la demanda eléctrica montaba en 18.000 MW y esta se redujo en 2018 a 13.000 MW. Es decir se consume 27,7% menos electricidad que hace 4 años, de acuerdo a lo que explican los entrevistados, aunque no descartan que el consumo haya caído hasta los 12.000 MW. 

La capacidad instalada de generación del Guri, principal fuente de generación eléctrica actualmente es de 16.000 MW, pero la capacidad de transmisión es de 8.000 MW, convienen los dos entrevistados. 

“Es decir que estamos suministrando entre la fuente hidroeléctrica, que es prácticamente la que está generando la mayor cantidad de energía al país, y las plantas termoeléctricas como Planta Centro y Termozulia, por mencionar las más grandes, casi la misma cantidad de electricidad que se consume. De allí las continuas fallas y el agravamiento del problema para el que no se está tomando ni una medida”, alertó Navas. 

Con relación a las plantas de generación termoeléctrica, estaban programadas para generar 16.000 megavatios. 

 En torno a esto enfatizó que de una capacidad instalada de generación de 2.600 MW, Planta Centro solo aporta al sistema 300 megavatios. Tacoa genera por el orden de los 160 megavatios cuando cuenta con una capacidad instalada para generar 1.800 megavatios. Termozulia no llega al 20% de generación de su capacidad instalada. La Ramón Laguna del Zulia tiene ya seis meses parada. Seis o siete máquinas de Planta Centro están paradas”, relató. 

Aseguró Navas que se requiere de una gruesa inversión. La última fue hecha en 2009, 2010 y 2011 cuando se inyectaron a la industria $4.000 millones. “Ahorita no me atrevo a formular un cálculo de los recursos que se necesitan para emprender la recuperación del sector eléctrico. El 70% de los equipos e insumos que utiliza la industria son importados”. 

Gómez agregó que las perspectivas son poco menos que desastrosas porque no “se ve intención de comenzar a intervenir para resolver el problema. La Academia de Ingeniería y Hábitat ha enviado recomendaciones, propuesto alternativas, convocado a foros para tratar el problema pero todo ha caído en oídos sordos. No entendemos cuál es la razón. El problema amerita de acciones inmediatas. Volver la mirada a la energía solar y/o eólica no es una utopía, puede ser una alternativa de solución”, sostuvo.

 Fuente: El Universal