Cómo cuidarse a partir de los 60 años

MADRID. El paso del tiempo es una realidad que todavía la ciencia no ha logrado revertir. Unos hábitos de vida saludables ayudarán a contrarrestar el deterioro físico asociado al envejecimiento.

“Todavía no es posible distinguir qué cambios son verdaderamente un resultado del envejecimiento y cuáles derivan de la enfermedad o de distintos factores ambientales y genéticos”, señala el doctor Rafael Zarzoso, jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Universitario HM Madrid.

Algunos cambios que pueden presentarse como parte del envejecimiento son:

Disminución de la agudeza visual y auditiva.

Disminución de masa ósea y muscular.

Rigidez articular.

El proceso de digestión se enlentece, disminuye la función renal y la capacidad de la vejiga, apareciendo la incontinencia.

Los vasos sanguíneos se estrechan, pierden elasticidad y aumenta la presión arterial.

También reducen su eficacia los sistemas endocrino (baja la producción de hormonas), nervioso (más lentitud en las respuestas y en los procesos cognitivos) e inmunológico (crece la susceptibilidad a los procesos infecciosos).

Con una dieta equilibrada y una actividad física regular se puede hacer frente, por ejemplo, al deterioro de las articulaciones, la artrosis, un desgaste físico que ocasiona mayor rigidez en la movilidad, independientemente de los dolores, según EFE.

Se recomienda una dieta rica en frutas, verduras, pescado y aceite de oliva, ya que en la edad adulta la alimentación debe ser baja en hidratos de carbono y grasas, siendo importante también las cantidades.

Los ejercicios de bajo impacto, como el caminar una hora diariamente y realizar ejercicios de estiramiento, son ideales para las personas mayores y los ayuda a mantenerse activos, un efecto que ayudará a disminuir los achaques propios de la vejez. 

Fuente EFE /Foto: Trapaniok.it