Trabajadores piden a la Fiscalía General que investigue desmantelamiento de empresa sociales de Abreu e Lima

EL TIGRE. El proyecto macro en el área agrícola de la Mesa de Guanipa, la Empresa Integral de Producción Agraria Socialista (Eipas) José Inácio de Abreu e Lima, para la siembra de soya, conocida como “la planta de soya”, en vez de ser bandera de la leguminosa, ha dejado como cosecha, supuestas pérdidas cuantiosas a la nación y movimientos oscuros sobre el parque de maquinaria y equipos.

Así denunciaron José García, contralor social y Omar Rodríguez, miembro de la contraloría y  voceros del consejo de trabajadores de la Eipas. Manifiestan que después de una denuncia formulada por los mismos trabajadores, el 19 de mayo de 2017, el proyecto agroindustrial José Inácio de Abreu e Lima, ubicado en la vía Pariaguán – El Tigre, fue intervenido por la Superintendencia de Nacional Agrícola (Sunagro), pero consideran que esa intervención fracasó. “En plena época de lluvias, no hay producción de nada”.

La misma práctica

“Pese a que en 2017 una comisión del Laboratorio Criminológico de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) por orden de la Zona Oriental de Defensa Integral (ZODI) vino y realizó una investigación, lo que condujo a que saliera la directiva anterior y entrara una junta interventora que aún vigente”, dicen.

García y Rodríguez, comentan que con la intervención, la última flota de 30 tractores argentinos New Holland, supuestamente fueron sacados y entregados a productores agropecuarios. “Pero nadie sabe a dónde están”. La información que manejan es que los movieron de la empresa para garantizar supuesto resguardo.

“Queremos hacerle un llamado a la Fiscalía General de la República y al gobierno nacional; que se abra una averiguación con relación al presunto extravío de los bienes de la Eipas”, dijeron.

Inventario inicial

“Cuando en 2010 se inició este proyecto agrícola destinado a la siembra de soya, en  2.963 hectáreas bajo riego, comprendidas en 16 poligonales, se contaba con 85 pivotes, 70 pozos perforados; 123 tractores (30 New Holland, 52 Belorús 12/21 y 42 Belorús 15/21); 25 vagones, 8 vacuum, 3 camiones de perforación de pozos, 4 volquetas, 2 brazos Pickman, 1 camión cisterna con capacidad de 10 mil litros, 1 camión con compresores para la limpieza de pozos, 1 retroexcavadora, 13 encaladoras, 12 cosechadoras, 18 sembradoras y 16 rastras”, informan los trabajadores.

De todo este inventario, según sus propias palabras, “no queda nada. Todo ha sido desvalijado. Quedaban 5 transformadores de 2.500 Kva traídos de México, que elevaban la corriente de 380 voltios a 13.800 voltios para 5 generadores Caterpillar, y fueron reventados para extraerles el cobre. También se han llevado pocetas y puertas. Trabajo que es facilitado por la falta de vigilancia”. 

Sostienen que no exageran. Que los informes existen. Deben reposar en archivos de Sunagro.

Baja producción

Sostienen que parece increíble, pero en los últimos años lo único que se ha sembrado en el proyecto son 200 hectáreas de maíz del Instituto Nacional de Investigación Agrícola (INIA -7)  para semilla y 260 hectáreas de soya, también para semilla, iniciativa de un productor de la zona en convenio con la Eipas, con ganancia de 60-40 (60% para la empresa y 40% para el productor.

Relatan que en cuanto a la soya hubo una pérdida considerable. No hubo la maquinaria para su recolección ya que la plantación no creció lo suficiente.

En la actualidad, un sindicato denominado EIP, procedente de Caracas,  siembra algodón en las poligonales 4, 5 y 38, en convenio con la directiva de la Eipas. “Es una contradicción sembrar algodón en una tierra destinada para granos”, acotan. 

Transporte, botazón y deudas

Denuncian igualmente, que a raíz de la intervención de la Eipas, de manera progresiva se eliminó el transporte de personal de los caseríos de los municipios de donde trabajaban obreros: Miranda, Aragua, Guanipa y Freites, dejando una deuda de más de 300 millones de bolívares en aquel entonces.

“A raíz de ello, se comenzó a despedir a principios de 2018, a trabajadores sin causa violentando la Constitución y la Ley Orgánica del Trabajo. La única causa que planteaban los directivos, era el de ‘un déficit interno financiero’”.

Dicen que quienes fueron botados, no se les pagó fideicomiso y los arreglaron a destajo, desconociéndoles tiempo de trabajo, y sin importarles mujeres embarazadas o recién paridas. Debido a esta irregularidad, existe una solicitud de reenganche que los trabajadores introdujeron en el Ministerio del Trabajo en El Tigre desde el 27 de abril. Hasta ahora no les han dado respuesta.

Extracción de maíz

García y Rodríguez manejan a través de información interna, que fueron sacadas de los silos grandes cantidades de maíz importado y arrimado por productores de la zona a través del Banco Agrícola, para venderlo en sacos. Sunagro lo prohíbe. La venta en sacos debe proceder de granero. 

Fuente: M.O