Simón Bolívar se proclamó como el mejor equipo de fútbol sala de Anaco en la Copa Reledca

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. El Deportivo Simón Bolívar conquistó la gran final de la Copa Reledca de fútbol sala que disputaron nueve equipos en la cancha techada del Centro Deportivo Hugo Chávez de la ciudad de Anaco, y lo hizo de una manera contundente sin perder ni un solo partido.

Con su espectacular juego, los bolivarianos arrollaron, con buen juego, a los integrantes del equipo de Reledca, reafirmando la superioridad que demostraron durante su recorrida por la contienda.

La pizarra favorable a la causa del Simón Bolívar, por 3 goles a 1, evidencia el control que tuvieron los capitaneados por el legendario Jhonny García, quienes viven uno de los mejores momentos de los que se tenga recuerdo.

El que es el mejor jugador joven de la contienda, y de todo Anaco en este momento, Kelwin Porras, anidó el gol con que se inauguró el marcador, provocando que los juveniles de la escuadra adversaria se vieran disminuidos ante la seriedad, humildad y profesionalismo con que el artillero bolivariano encara cada reto.

Con el 1-0 en el marcador, llegó el descanso. A pesar de la corta diferencia el Simón Bolívar era el dueño absoluto del balón y de cada espacio de la superficie de juego. El experimentado Jhonny García castigó las inútiles filigranas de Rafael Zambrano, quien terminó humillado al ser responsable de que Reledca encajará el segundo tanto.

Debió venir de la banca un jugador que desde siempre ha estado por encima de Zambrano, y pese a ello recibe menos minutos de cancha, como lo es Francisco “Fonchi” Ramos a acortar las diferencias.

Sin embargo, los del Simón Bolívar, quienes siempre mezclan con precisión calidad con garra, ataque con defensa, intensidad con pausas, y humildad con valor, no se iban a dejar quitar el triunfo ni que el arbitraje conspirara, como ha sido denunciado de manera reiterada. Se hizo presente en las redes, para sentenciar la noche, el guerrero de siempre Joelvis Rondón, quien puso cifras definitivas.

Las gradas del Simón Bolívar, y de todos los equipos restantes, estallaron de júbilo cuando se decretó el final del duelo, ya que la humildad, el estilo y la calidad técnica y humana de los ahora campeones del fútbol sala anaquense les ganó la popularidad, el respeto y la admiración de todos los rivales.