Estadio de softbol Rafael Campanela Solórzano de San Joaquín fue devorado por la maleza y la desidia

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Lleno de monte hasta el techo y destartalado se encuentra el estadio de softbol José Campanela Solórzano, que es tan sólo una más de las tantas instalaciones deportivas que evidencian el descuido del que son objeto las instalaciones de este tipo por parte de la alcaldía de Anaco.

Tan pronto llegas a la entrada del recinto, que en su día fue el centro de recreación y esparcimiento deportivo por excelencia de la comunidad de San Joaquín, se nota la falta de interés que la gestión del alcalde Guevara Marrón demuestra por este tipo de actividades que benefician a centenares de familias anaquenses de manera sana y gratuita.

El monte ha crecido por cada rincón del terreno de juego a unas alturas que sirven más que los testimonios de los lugareños, quienes se sienten defraudados por el abandono en el que el ayuntamiento de la ciudad gasífera mantiene al campo deportivo.

Es probable que la respuesta del gobierno anaquense vuelva a ser el consabido argumento de que la gestión anterior no le dejó los recursos necesarios para atender las necesidades de la población, ante lo que el pueblo se pregunta si ni siquiera quedó en la alcaldía una cuadrilla machetera, con los debidos y necesarios implementos para desmalezar y hacer las refacciones oportunas.

No es sólo eso. El techo de las gradas está en pésimo estado ni que decir de las gradas, de los baños y los dogouts.

Tales circunstancias, por demás aberrantes, han impedido que en la población de San Joaquín las niñas, los niños y los jóvenes puedan iniciarse, desarrollarse y practicar el beisbol, y hasta tener un equipo con el que participar en los torneos de Anaco.

Tampoco pueden disfrutar de las instalaciones los adultos, quienes podrían conformar equipos de softbol femenino y masculino, para disputar las contiendas anaquenses, lo que permitiría a San Joaquín de disfrutar de jornadas familiares y gratas.

Prioridad deportiva

Las canchas deportivas son espacios necesarios para el desarrollo de la sociedad porque forman parte de las infraestructuras que coadyuvan el proceso de formación integral de las personas, al igual que lo son la artes, la educación y la cultura.

El deporte no puede ser visto de la manera simplista con la que parece ser que lo toma el gobierno de Luis Guevara Marrón. Esta actividad produce múltiples beneficios tanto al ser humano como a la sociedad en su conjunto: Crea un espacio para que los niños y jóvenes tengan un recinto donde aprender los principios y valores deportivos y humanos que promueve el Comité Olímpico Internacional; mantiene y recupera la salud; reduce los niveles de delincuencia juvenil; es ideal para estrechar lazos familiares y comunitarios; entre otras grandes satisfacciones.

La población espera que se apersonen por el lugar las cuadrillas de la alcaldía o del protectorado de Anaco, y que pongan el lugar en condiciones dignas, aunque lo hagan porque se vienen las elecciones de concejales. No hay que tener miedo porque los tomates están muy caros y hacen mejor función en una ensalada.