En El Guasey se cultiva la tierra a “paleta y pulmón”

EL TIGRE. Este año aunque la época de lluvias fue irregular se dio buena cosecha. El ciclo de lluvias fue irregular porque llovía un día y podía transcurrir una semana sin que cayera una llovizna.  Arroz, maíz, frijol, yuca dulce, yuca amarga, ñame, topocho y auyama son algunos de los rubros que cultivaron los agricultores de la población indígena kari´ña de El Guasey, municipio José Gregorio Monagas, estado Anzoátegui.

“Sembrados en nudos de agricultura primera, es decir, conucos. Son tierras que tumbamos en los predios de ríos de bosque como Guaicupa y Cachicamo. Trabajamos por nuestra cuenta a pura paleta y pulmón, sin ayuda de nadie ni de ningún organismo. Producimos para el consumo de la casa. Es poco para vender”, comenta Martín Poyo, agricultor de El Guasey.

“Pero no crea usted, nos las vemos duras para levantar una mata de maíz o para comernos un tostón de topocho. No tenemos cómo reponer herramientas de básicas de trabajo. No podemos comprar por los altos precios un hacha, ni un machete, ni una escardilla. Mucho menos proveernos de insumos agrícolas como abono, cal, insecticidas o matamalezas. Aquí no llega ningún tipo de ayuda para los agricultores. Y quien diga que nos asiste es un embustero. Que aparezca para refutárselo en su propia cara”, dice Rafael Poyo, mientras muestra un machete un poco más largo que su antebrazo y con la cacha rehecha, señalando que esa es la única herramienta, además del garabato de madera, que tiene para trabajar la agricultura.

“Si no podemos comprar un machete, un hacha, una lima, un par de botas para trabajar en los conucos, menos alambre para cercar. Hay un tractor que se había destinado para el uso comunitario, pero está accidentado y la rastra dañada. ¿Quién de nosotros ahora puede arreglar esa maquinaria? Nadie. Eso pasó a ser un sueño tener un tractor para trabajar en el campo. Y comunitario menos”, señala el también agricultor Leandro Narváez, agricultor de la comunidad.

Desgranando frijol

Por su parte, con la luz de la luna llena, José Efrén Solano junto a gran parte de su familia, desgranan frijoles cosechados en su propio predio de la labranza. Refiere que trabaja de manera familiar. Ningún organismo llega hasta aquí. Y como los demás, asegura que cosecha para comer en la casa. Aunque si le sobra algo de la cosecha, no duda en vender a “quien venga por ahí”. Cuando dice quien “venga”, lo enfatiza. Es muy difícil la situación del transporte hacia El Guasey. Casi no existe transporte en vehículos. Ha desaparecido. Eso quiere decir que no hay manera de sacar a los centros más poblados algún excedente de la cosecha.

Otros rubros que cultivan son caña, batata, tabaco. Igualmente procesan la yuca amarga para fabricar cazabe, que es uno de los productos que más se produce.

“No sabemos qué es eso”

Héctor Baena es también de los productores agrícolas que desarrolla junto a su familia su vida y trabajo en El Guasey.

“Este año tuve buena cosecha de arroz. También de auyama. Sembré ají y berenjena, pero como las lluvias se fueron de pronto, no se han dado o no se dieron como lo esperaba”.

Baena, quien y también cría algunas vacas de ordeño, dice que cultiva la tierra sin ayuda de ningún organismo. “Por aquí no sabemos qué es eso. Y que existen. Pero aquí no llegan”.

Más de 15 kilos de queso

Edwin Navarro, también cría algunas reses en El Guasey. La producción le leche la usa para fabricar quesos. “Hago unos 15 kilos diarios. Todo se distribuye en la comunidad. No ve con quién pelea. Aquí hay unos cinco productores pequeños de queso. Lo vendemos aquí mismo. La gente de afuera quiere, pero en caso, prefiero venderlo a la gente de aquí”.

Medicatura cerrada

Por su parte, Peter Sabino, docente de la escuela básica de la comunidad y joven con aspiraciones de líder social, comenta que en El Guasey en los últimos años ha bajado mucho la calidad de vida. Los servicios públicos han ido desapareciendo poco a poco  y así como van desapareciendo, se van quedando sin solución.

En los servicios públicos fundamentales que han dejado prestarse en la comunidad menciona el caso de la medicatura que fue cerrada hace más de un año. La unidad de transporte público está accidentada, le faltan cauchos y batería. “La cancha de usos múltiples fue demolida con la supuesta finalidad de construir una nueva y no se construyó nada. Así que ni lo uno ni lo otro. Ahora no hay quien de respuesta y solución”.    

Sabino refiere otros casos como el caso del tanque de potabilización del agua, lo comenzaron a construir y nunca lo han terminado. “Realmente no sabemos qué se hacen los presupuestos asignados para estas obras. Es increíble la cantidad de obras inconclusas en el municipio José Gregorio Monagas”.  

“Hemos tenido inconvenientes con el servicio de luz eléctrica. Aquí todavía nos alumbramos con una planta generadora de energía eléctrica. El operador la prende a las 6:00 de la tarde hasta las 12:00 de la noche. Pero surge un problema que es el de la falta de gasoil. Pdvsa es la empresa encarga de suministrar este combustible y a veces se retrasa y quedamos totalmente a oscuras. Para recibir la asignación del gasoil hay que realizar protestas en las oficinas operativas de Pdvsa”.

El agua potable la reciben a través de una cisterna. “No es la solución, pero es un paliativo”, comenta.

Deportistas varados

Mientras tanto, Alexis Navarro, también docente y promotor deportivo y cultural de El Guasey, manifestó que la situación actual ha atentado contra las tradiciones del pueblo kari´ña. “Digo esto porque nos hemos visto en la necesidad de suspender la realización de los juegos deportivos indígenas Koreinca en las comunidades kari´ña, por falta de transporte”.  

Una voz a medias

Yolanda Navarro es concejal indígena del municipio José Gregorio Monagas, mencionó que en las oportunidades que ha podido asistir a las sesiones de cámara en la sede del concejo municipal que queda en la parroquia Mapire, a unos 80 kilómetros de El Guasey, ha expuesto estás y otras denuncias, pero no son atendidas. Asegura que por falta de transporte le es difícil estar en la sesiones. Señaló que hasta en el pago de las dietas a los concejales hay retrasos.

Fuente: M.O  /Foto: Cortesía.