Al alcalde de Anaco “no lo han visto nunca” por la calle 12 del sector Primero de Mayo

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. En la populosa comunidad de Primero de Mayo se reproducen las mismas dramáticas imágenes que en el resto de los sectores que conforman la geografía del municipio Anaco. Además de escucharse lamentos similares, los vecinos también hacen los mismos reclamos: Atención de parte del alcalde y del protector del pueblo.

Un año están por cumplir los habitantes del urbanismo popular sin recibir el servicio de agua, lo cual es un indicativo para las personas, de la importancia que el burgomaestre le da a un asunto tan vital para la vida humana y de la indiferencia para con las penurias que padece la población.

Desde la calle 12 y la cuarta transversal de Primero de Mayo se observan vías en un estado de abandono total. Asimismo se sufre la falta de iluminación pública, lo que crea condiciones para que la delincuencia someta a las personas al dominio del mal.

Las más de 60 familias que residen en la calle 12 no le han visto la cara ni al alcalde ni a nadie del tren directivo del ayuntamiento municipal por aquellos predios ¡Nunca! Ni siquiera en tiempos de hacer campaña, que es la época preferida por los políticos para hacer sopas y visitas a los sectores humiles de la población.

Recordaron que al último político que vieron por allá fue al constituyentista Francisco “Frasso” Solórzano, al que le correspondió como alcalde que era en ese momento, entregar algunas soluciones habitacionales de la Misión Vivienda Venezuela.

 

CLAP

Vecinas del lugar refirieron que sí cuentan con la bolsa de alimentos que comercializa el Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) de manera regular, aunque admiten que en ciertas ocasiones se ha retrasado, pero Primero de Mayo está mejor atendido en este sentido que en cientos de otros asentamientos anaquenses.

Hará poco más de tres semanas cuando adquirieron la más reciente bolsa de alimentos, misma que tuvo un importe de 103 bolívares soberanos, y que incluía un kilo de pasta, caraotas, azúcar y un litro de aceite.