Sube el petro, suben los servicios

Noticiero Digital

CARACAS. El plan de recuperación económica del Ejecutivo nacional tuvo que enderezar el rumbo a los 100 días de nacido, con unos anuncios que llamó  “factor de corrección” el mandatario le asignó un nuevo valor al petro con lo que modificó no solo el salario mínimo, sino la cancelación de servicios que el Gobierno anunció su cobro en la moneda digital.

Entre estos destaca el pasaporte, luego de que el pasado 5 de octubre la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, informara que ahora su trámite tenía que ser cancelado en el criptoactivo estatal y que su costo sería de dos petros.

Entonces solo queda preguntar ¿sacar el pasaporte tendrá un costo de 18.000 bolívares soberanos o 1.800.000.000 de bolívares fuertes? Y la triste respuesta es afirmativa, ese es el precio que tendrán que cancelar todos los que quieran acceder a este importante documento de identidad si están dentro del país.

Los ya golpeados bolsillos de los venezolanos cada vez se les hace más cuesta arriba afrontar gastos básicos como la comida, en lo que se va el sueldo íntegro de un trabajador promedio, ya que un kilo de queso duro (uno de los más económicos) está cercano a los 900 bolívares soberanos y el de carne sobrepasa los mil.

Mientras tanto el Gobierno intenta hacer necesaria la criptomoneda que no ha tenido resonancia a nivel internacional, según analistas, y convierte en más engorrosos de lo que son (y en muchos casos inaccesibles para algunos) los tramites gubernamentales para obtener documentos oficiales.

“Yo en bolívares soberanos accedo a la Tesorería de Petro y compro un certificado de ahorro en petro, y así como se ahorra en oro, se puede hacer con la criptomoneda y través de estas accedo a compras internacionales”, dijo Maduro en una alocución televisiva pocos días antes de la activación del plan de ahorro en petro el 5 de noviembre.

La intención del presidente es hacer ver sencillo un proceso que debería serlo si se tratase de una criptoactivo tradicional, sin embargo el misterio y la confusión la envuelven desde su propio nacimiento, ya que durante su primer lanzamiento en febrero Maduro aseguró que su gran invención se minaría como cualquier otra criptomoneda e incluso dio fondos para la primera granja “interactiva” donde el propio Gobierno haría el minado.

De igual manera se hizo una preventa que supuestamente dejó ingresos por un monto superior a los 5 mil millones de dólares, sin aún contar con un precio establecido, no obstante se desconoce lo concerniente a las transacciones, ni quiénes fueron los arriesgados inversionistas, después de que Estados Unidos  sancionara al régimen madurista y prohibiera hacer negocios con cualquier activo del gobierno venezolano.

Pero aquello quedó en el olvido para su segundo lanzamiento el 1 de octubre cuando con bombos y platillos ¡otra vez!, el mandatario anunciaba el relanzamiento del petro y la noticia venía con la sorpresa de incluirla como “unidad de cuenta” oficial a pesar de que la constitución en su artículo 318 establece que la unidad monetaria de curso legal en la República es el bolívar.

“El petro está legalizado como unidad de cuenta y moneda venezolana y a partir de hoy, debe permitirse y promoverse la venta de bienes e inmuebles en petro. El cobro de pasaje aéreo también será en petro, así como los servicios de hotelería, las tasas aeroportuarias y la gasolina de la aviación internacional”, dijo el jefe de Estado en esa oportunidad para comprometer legalmente a las personas a adquirir esta moneda digital que aún no despega y que, según expertos en la materia, nunca lo hará.

Al pasar menos de un mes de la activación del plan de ahorro en petros, Maduro vuelve a la carga y asigna un nuevo precio a su criptomoneda, que a pesar de estar respaldada por oro, hierro, diamante, aluminio y petróleo como dice el “White Paper” no es ninguno de estos productos (o una fórmula entre ellos) el que le otorga el precio, sino el mismo mandatario en cadena nacional.

Con este panorama los venezolanos deben lidiar con lo que se les viene, ya sea para quedarse a tratar de seguir sobreviviendo o para emigrar a otras latitudes en búsqueda de esa esperanza de un futuro mejor que se perdió en el camino recorrido durante los últimos 20 años; pero tendrán que ahorrar sus cuantos petricos para pagar el pasaporte, las tasas portuarias o cualquier otro tramite gubernamental que se le ocurra a Maduro y su séquito.

Lo cierto es que cada día que pasa es más difícil poner los papeles en regla para abandonar el país y los tiempos se van achicando para los que aún tienen la posibilidad de hacerlo, el que no cuente con pasaporte o lo tenga vencido, deberá desembolsar, al menos, 18.000 bolívares soberanos para obtenerlo, es decir, cuatro salarios mínimos o como dijera el Presidente en una de sus alocuciones, “dos petricos”.

Fuente: http://www.noticierodigital.com/2018/11/analisis-nd-sube-petro-suben-los-servicios/