Hipermega inflación le puso “ruda” la navidad al Niño Jesús en Anaco

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. El cruento y aberrante fenómeno inflacionario en Venezuela ha ido fulminando, sin prisas pero sin pausas, las tradiciones nacionales, en especial las que se practicaban hasta hace menos de cinco años entre los familiares, amigos y vecinos. Uno de los más afectados serán los infantes porque tal y como están los costos, los obsequios que trae el Niño Jesús están muy difíciles para este año.

No serán las buenas calificaciones, la obediencia a los padres, el respeto por los mayores ni el mejor comportamiento los únicos elementos que el Niño Dios evaluará a la hora de entregar los presentes a los reyes de los hogares anaquenses. La economía jugará un papel tan determinante como los antes mencionados.

Stephany Pereira anda “como loca” buscando de arriba para abajo qué encargo hacer para su única beba, Arantxa, de cinco años de edad. “De niña siempre tuve regalos la noche de navidad y no puedo permitir que mi pequeña no disfrute de ese pequeño detalle que es inolvidable”, expresó la mujer de 25 años de edad.

Además de que para la pequeña de por sí esta época será dura porque su padre se fue hace cuatro meses hasta la ciudad de Perú, en procura de ingresos económicos con los que alimentar a la familia. “Aran extraña mucho a su papito, lo ama con locura, siempre pregunta por él y anda ansiosa todo el día para que se lo llame por Whatsapp para verlo”, comentó la fémina haciendo fuerzas para aguantar las lágrimas.

Para Pedro Colmenares ha sido “muy difícil” tener que explicarle a Pedro José, Piera y Jeanpier, sus retoños de 10, 9 y 7 años de edad, que este año “el Niño Jesús anda corto de dinero”. “¡Qué más quisiera yo que les trajeran los mejores regalos, pero está ruda la cosa!”, expresó el padre de familia que asevera que el dinero que genera en su trabajo de obrero apenas alcanza para medio comer.

Los precios que presentan las muñecas, carros, bicicletas, patinetas, balones, cocinitas, etc. están muy lejos de los presupuestos familiares, y encima suben de un momento a otro.