Especulación e inflación arruinan al pueblo entre celebraciones y lamentos de la clase política

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Pasadas las elecciones de concejales, los focos de los medios de comunicación volvieron a ser copados por los problemas cotidianos de la población, mientras que en las sedes de las organizaciones políticas celebraban o chillaban por los resultados de la jornada comicial.

Así, mientras los dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) sacaba pecho por la fulminante victoria electoral en las municipales del pasado 9 de diciembre, frente a una alta abstención, los anaquenses quedaban “impresionados” con la fuerza imparable con que la inflación los arruina.

Reportan compradores que desde el mercado municipal de Anaco los precios son no aptos para cardíacos. “¿Cómo es posible que la alcaldía permita que estafen a los compradores y que estén jugando con el hambre de la gente?”, cuestionó Carmen Romero, de 45 años de edad, quien pasó un gran susto cuando le informaron del precio de la carne el pasado fin de semana.

Romero se vio obligada a reajustar las cuentas, ya de por sí modificadas, porque el costo del alimento se incrementa de hora a hora. “Nos estamos acostumbrando a salir a comprar un kilo de carne y llevar menos porque todo sube a cada rato”, dijo la mujer.

Hay lugares en donde el producto vacuno se cotiza en 1.600, 1.800 y hasta dos mil soberanos, todo esto dentro del centro de abastecimiento frente a las autoridades municipales, quienes permanecen inactivas. “Parece que todavía no superan el guayabo”, dijo Romero.

Con la alusión al sentimiento propio de los despechos, se refiere la habitante de El Chaparral al estado de ánimo que le suponen los anaquenses al alcalde Luis Guevara Marrón, cuya gestión fue reprobada por abrumadora mayoría en la cita electoral del 9D.

Carlos Mendoza recomendó a los líderes políticos “conectarse de vuelta con los problemas del pueblo y salir a protegerlo de los especuladores porque ya el arroz está en 600, la pasta en 700, la azúcar en 400”.

“Hay que apartar el tema político e ir a trabajar de una buena vez”, pidió Carlos a la vez que recomendó a los líderes y organizaciones “olvidar las peleas y procurar generar las soluciones que necesita el pueblo que la está pasando muy mal”.