Cabellos de Ángel es la única tradición navideña que sobrevive a la crisis en Anaco

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Ante la imposibilidad de preparar hallacas, comer pan de jamón, torta negra, panetón, ponche y turrón, los anaquenses apelarán al sabor del popular “Cabellos de Ángel”, como es conocido el dulce de lechoza, para sostener los sabores que forman parte de la tradición gastronómica de Venezuela.

Nora Jiménez recuerda que los platos típicos navideños eran una delicia que le daba un toque especial a las navidades criollas. “Hallacas, pan de jamón, ensalada de pollo, torta negra y el dulce de lechoza no faltaban en las mesas anaquenses, eran el sabor típico de diciembre”, dijo la mujer que confesó sentir una mezcla de tristeza y rabia porque “es imposible volver a vivir esos días”

“Los niños de ahora están viviendo una época muy triste”, añoró la TSU en administración de empresas que añadió que “los adultos estamos frustrados” al no poder transmitir a las nuevas generaciones lo que en su momento recibieron de los mayores.

La disparatada y empobrecedora economía venezolana no da para proporcionar muchas satisfacciones. Por ello, los anaquenses recurrirán a las lechozas y al azúcar para impedir que la navidad muera del todo.

Así que el “Cabellos de Ángel” tendrá que suplir este año no sólo a los bocados de la época decembrina, sino que será el toque navideño de un país que no podrá, tampoco, procurar estrenos de ropas ni calzados, amigos secretos e intercambio de regalos, fiestas y parrandones, mientras observan por televisión los festejos que sí habrán en el resto del mundo.

La población de manera masiva declara las presentes navidades “las peores de todas” y espera que los factores políticos, tanto del gobierno como de la oposición encuentren las soluciones que requiere con urgencia la economía nacional, para comenzar a hacer que la tan prometida, anhelada y merecida suma de felicidad comience a ser un hecho real.