Población de Anaco pide ayuda ante el alto costo que cobran los cisterneros por la venta de agua

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. “Ya que han demostrado su incompetencia para resolver el problema del suministro de agua, lo menos que debe hacer el alcalde de Anaco es controlar los precios que los cisterneros están cobrando por llenar un tambor con el preciado líquido”, manifestó Luisa González cuando acompañaba a su marido a surtirse del elemento vital en el llenadero municipal de la calle Guárico.

Lo que pide González es la intervención de Luis Guevara Marrón, burgomaestre anaquense, para que los costos de abastecerse de agua sean el resultado de un acuerdo entre el municipio, los vendedores y la población.

“Si el alcalde no puede mandar agua a las casas de los anaquenses, entonces que tampoco permita que estafen y arruinen a la gente con tarifas impresionantes”, añadió la mujer que labora como costurera.

Asegura, como también lo hace Carmen Lozada y Enrique Mota, que los propietarios de los camiones cisternas “abusan” de los compradores “aprovechando la necesidad” que tiene el pueblo de surtirse del elemento que es fundamental para el consumo humano y para las labores de higiene personal y limpieza doméstica.

“Estamos hablado del agua, no de artículos de lujo”, apuntó Lozada, cuyo comentario fue complementado por un contundente “es más importante que la cesta básica” que expresó Mota.

Indicaron los declarantes que para llenar un tambor de agua hay que pagar entre 180 y 200 bolívares soberanos, lo que equivale, es importante recordar, a la cantidad de 18.000.000 ó 20.000.000 de los extintos bolívares fuertes que dejó el fallecido presidente Hugo Chávez en circulación.

También coincidieron los tres entrevistados en solicitar a las instituciones como la gobernación del estado Anzoátegui, Pdvsa, Misión Barrio Adentro, concejales de Anaco, al protector del pueblo la implementación de un plan de contingencia para minimizar el impacto de esta crisis que no tiene precedentes en la historia municipal.