Jefes de calle de los CLAP serán los responsables de la paz del país

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. En opinión de los anaquenses, las personas que ejercen como jefes de calle de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) “serán los responsables de la paz del país” porque si las familias no acceden a los alimentos a precios populares, “podrían surgir alteraciones al orden público”.

Esther Duarte, desde la comunidad de El Progreso, al este del municipio Anaco, asegura que como madre de tres niños de 7, 5 y 2 años de edad es “capaz de atender llamados de protesta” porque “con el hambre del pueblo es peligroso jugar”.

“No suelo meterme en temas políticos ni acudo a marchas, soy una mujer que me levanto temprano para atender a mis hijos y salgo a la calle a buscar qué darles de comer”, expuso la habitante de la ciudad que está localizada en el centro del estado Anzoátegui.

Agregó la joven madre que “lo único que me haría salir a las calles a protestar es la posibilidad de conseguir alimentos para mis hijos, y todas las mujeres de mi misma condición lo harían, sean políticas o no, estén con el residente Maduro o con la oposición, porque los hijos son primero que todo”.

Semejante argumento manifestó Lorena Carrasquero desde el 23 de Enero, quien no teme que la califiquen de “guarimbera” porque esos insultos no me significan nada cuando le sirvo el alimento a mis hijos”.

Agregó la progenitora de una niña de 6 años de edad que “de nada me sirve que me llamen patriota si no tengo qué darle de comer a mi beba” y especificó que la única palabra que tiene un poder real sobre ella es el título de “mamá”.

El albañil Diego Ruijano asegura que el estrés de los anaquenses “bajaría enormemente si las cajas o las bolsas de los CLAP llegaran con la regularidad con que lo ordena el presidente Nicolás Maduro” quien acaba de exigir a los jefes de calle que hagan las entregas cada 15 días.

Ruijano, quien se proclama militante de la revolución bolivariana, piensa que lo ideal es que en las comunidades donde no estén recibiendo el CLAP cada quincena “hay que destituir a los jefes de calle y a todos los responsables de la estructura porque le están haciendo un daño tremendo al país y están burlándose del hambre del pueblo”.

Asegura Manuel Romero, desde El Chaparral, también defensor del oficialismo, que “hay que remover, investigar y sancionar a toda la cadena de mando de los CLAP” porque estos “no están cumpliendo con los mandatos presidenciales” y en revolución “todos los funcionarios deben cumplir con sus deberes porque lo contrario es traición a la patria”.

Lo delicado del asunto, coincidieron los entrevistados, es que los precios de los alimentos se incrementan a un ritmo que la familia venezolana no es capaz de seguir. Todos los artículos suben de valor de manera constante y no hay economía que soporte la vorágine inflacionaria, por lo que ahora más que nunca los CLAP representan la salvación y la tranquilidad social del país.