Willer Brito: Tiene sus razones para soñar

Sabe que la vida es como las espumas que viajan sobre las aguas del Orinoco. Hermosa y frágil a la vez. El río es su infancia. Es su vida. Su contemplación lo convirtió desde temprano en pescador de sueños. Cuando el apureño Vitico Castillo canta que “no hay una vaina más criolla / que ver a un  bagre padrote / guindando por las agallas”, es una experiencia que la ha comprobado infinidad de veces Willer Brito, cantante de música llanera y de vez en cuando, pesador de aguas dulces. La copla y el anzuelo son su primer sustento.  

Nació en Caicara del Orinoco, estado Bolívar, el 8 de agosto de 1993. Sus padres son también de la misma tierra de la coroba. La licenciada Yelis Ledezma y el abogado Sergio Brito. Ellos le dieron dos tesoros preciados que puede recibir un ser humano: Educación y el buen ejemplo en el hogar. Árboles de madera fina.

Willer Brito hizo sus primeros estudios en la escuela Bárbara de Luján en Caicara del Orinoco. El bachillerato lo cursó en el liceo bolivariano Lucila Palacios de la misma población. Reciente recibió el título de médico veterinario. Una profesión cercana al campo.

La vocación como cultor del folklore afloró en Brito a la edad de cuatro años. A esa edad empezó a practicar el baile de joropo. En el curso del tiempo ha ganado varios festivales con las cotizas bien puestas. Su talón hace temblar el suelo. 

Los festivales en los que ha triunfado como pareja de baile son: La Palometa de Oro en Colombia, Alpargata de Oro en Caicara del Orinoco en cuatro oportunidades; Merey de Oro, en Guasipati; Sapoara de Oro, en Bolívar; entre otros. Alpargatas viajeras.

Tenía 8 años de vida cuando incursionó en el canto. Sus padres confiaron su aprendizaje vocal al profesor Constantino Hernández en la Coral Niños Cantores del Ateneo Fronterizo de Caicara del Orinoco. A la edad de los 9 años comenzó a formarse como cantante solista en festivales llaneros en la modalidad de voz recia. Algunas de estas competencias son: La Palometa de Oro, en Colombia, donde ganó en dos ocasiones; El Gabancito de Oro, en Los Aceiticos, también en Colombia); Voz Manuel Centurión en Caicara del Orinoco y Merey de Oro, en Guasipati), estado Bolívar, entre otros. Una especie de prueba de fuego.

A los 16 años comenzó a participar profesionalmente en los festivales. Allí se cuentan: Torneo Internacional del Corrío Llanero,  Soga de Oro, Boca Chico de Oro, El Duende de Oro, Araucano de Oro, todos ellos en Colombia. En Venezuela participó en el Panoja de Oro, Merey de Oro, Samán de Güere de Oro, Campesino de Oro, Silbón de Oro, San Miguel de Oro, Sol de Caicara, Asogata, Panare de Oro, Mango de Oro, Marrero de Oro,  en los que se hizo acreedor de premios. Una manera de curtir la garganta.

También ha compartido escenario con artistas como Walter Silva, Wilton Gámez, Nancy Vargas, Reynaldo Armas, Vitico Castillo, Scarlet Linares, Armando Martínez, Andrés García, Glenda Díaz, entre otros. Etiqueta y jerarquía.

Después de adquirir suficiente experiencia, Willer Brito, presentó a consideración del público y seguidores una propuesta musical titulada “Mi razón para soñar”, donde ofrece varios ritmos llaneros con canciones totalmente inéditas. La grabación fue realizada con el arpista y arreglista Orangel Cisneros; Franklin Zamora en el cuatro; Yorbi López en las maracas y José Bencomo en el bajo. Es una producción general de Franklin Zamora. Gente nueva que muestra su cara al llano.

Entre las canciones que promueve de este disco, además de “MI razón para soñar”, están también “Anocheciendo en el llano”, “Pobre corazón”, “No dejaré de tomar” y “Guayanés de alma llanera”. Un repertorio como para escoger.