Protestas en la avenida José Antonio Anzoátegui de Anaco en reclamo a las cajas del CLAP

Ronald R. Rodríguez Barrios / ECS

ANACO. Durante el día de ayer lunes 28 de enero, un grupo de vecinos hartos por la pésima labor que están desplegando en el municipio Anaco los llamados jefes de calles de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) designados a dedo por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), salió a protestar a la avenida José Antonio Anzoátegui.

Así como se ha visto a las comunidades de Vista Alegre, Caucagüita, Primero de Mayo, La Esperanza, Bicentenario, La Florida y muchas otras de cerrar la carretera nacional y la vía a Los Pilones, esta vez se vio el clamor de los ciudadanos de Fundo Anaco.

Los manifestantes procedieron a impedir el tránsito vehicular en la avenida José Antonio Anzoátegui, una de las más transitadas del municipio gasífero ubicado en el centro del estado Anzoátegui.

Lo que pedían los vecinos era la presencia de los responsables del CLAP en el municipio, ya que “con los jefes de calle es inútil hablar, nunca saben nada, siempre están libres de culpa y son groseros cuando se les pregunta algo”, reveló una joven de 26 años de edad, quien negó identificarse para “evitar represalias políticas”.

Otra de las lugareñas, que también optó por el anonimato, asegura que “el presidente Nicolás Maduro perdió la autoridad en el CLAP hace bastante tiempo porque él dice que deben llegar alimentos cada 15 días pero estas llegan una vez cada ocho meses o una vez al año”.

Entre los señalamientos que se escucharon destacó la idea que tienen los anaquenses de las cuotas de alimentos que corresponde a los barrios de Anaco se está trasladando hasta Cantaura, mientras que los responsables en Anaco del programa social del gobierno nacional “se hacen los locos” para que “Daniel Haro (alcalde del municipio Freites) no los castigue”.

“Por estas corruptelas es que la gente está rebelándose contra la revolución y está a la expectativa de los 20 millones de dólares en ayuda humanitaria que ofreció el gobierno de los Estados Unidos”, apuntilló una mujer presente en el lugar de los acontecimientos que no quiso dar su nombre.