No mejora nada el enfermo” en la gestión de Luis Guevara Marrón

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Hace un año y dos meses, los anaquenses decidieron darle, por fin, la oportunidad a Luis Guevara Marrón como alcalde, después de haberle rechazado por 20 años, colocando fin a dos periodos del PSUV al frente del ayuntamiento. Hoy muchos manifiestan estar “arrepentidos”.

Importante es resaltar que el acto de contrición de gran parte del pueblo no se debe a que la población opine que los dos alcaldes anteriores lo hayan hecho mejor que el dirigente adeco, que debió renegar, otra vez, de tal condición para postularse por enésima vez al cargo.

La frustración de los electores está fundamentada en que la presente administración municipal no ha resuelto ninguno de los problemas que encontró a su llegada, sino que ha sucedido todo lo contrario. Las quejas se incrementan de casa en casa, de comunidad en comunidad. De manera llana, la percepción de la gente es que en Anaco “ha sido peor el remedio que la enfermedad”.

La crisis del agua potable tiene abrumada a la ciudad gasífera, localizada al centro del estado Anzoátegui, y la misma no parece tener fin, a pesar de los anuncios, casi diarios, que realiza la corporación municipal de que se está reactivando nuevos pozos.

Acerca de la recolección de la basura, los reclamos por la ausencia de los camiones del Aseo Urbano y Domiciliario no dejan de hacerse. Se desconoce si el ayuntamiento ha reparado o está en proceso de mejorar la flota de unidades compactadoras de desechos sólidos que, según datos obtenidos, no superaba las cuatro máquinas, lejos de las siete mínimas necesarias y bastante más lejos aún de las 15 que un día operaban en la recordada “ciudad que brilló”.

Gladys Requena definió el pesar de los anaquenses al expresar que “no mejora nada el enfermo” al hacer un balance de la gestión de Guevara Marrón. “La ciudad está más oscura que cuando el alcalde asumió; la delincuencia se ha incrementado y los problemas con el transporte se han profundizado”, especificó.

Raúl Marín agregó a la lista de circunstancias que se han ido deteriorando a “los espacios deportivos”. “Cualquier persona que pase por el parque INAM, en el YMCA o en Las Ballenas se dará cuenta de la desatención”, dijo y antes de que “salgan con excusas baratas” el corredor Marín afirmó que la Ley del Deporte “hace responsables a los alcaldes y gobernadores del mantenimiento y mejoramiento de las instalaciones”.

 

¿Dónde está?

Concuerdan los declarantes en que el burgomaestre anaquense se ha destacado por sus “incoherencias políticas”, en “poner excusas” y en “no dar la cara”.

“Del alcalde se sabe de positivo tres cosas: que las elecciones son buenas si las mismas benefician a sus intereses personales y políticos, que tiene excusas para todo y que se esconde en los momentos de definiciones”, aseveraron los entrevistados.