Paradas ilegales causan malestar entre chóferes que operan en el Terminal de Pasajeros de Anaco

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Además de lidiar con el alto costo de los alimentos, hacerle frente a los servicios básicos, adquirir los repuestos de los carros a precios exorbitantes y sobrevivir a la poca cantidad de pasajeros, los choferes que prestan servicios dentro del Terminal de Anaco sufren las operaciones de paradas ilegales instaladas en diferentes puntos de la ciudad del centro del estado Anzoátegui.

Según informaciones suministradas por fuentes que prefieren resguardar su identidad, la situación que atraviesan los transportistas de las líneas extraurbanas es “molesta”, por decir lo menos.

Se ha escuchado, incluso, que una parte de los trabajadores del volante se ha planteado la idea de “protestar”.

Los informantes señalaron que la “falta de autoridad” ha propiciado el funcionamiento de los llamados “piratas”. “Ni el alcalde de Anaco ni su director de Transporte hacen respetar la legalidad dentro de la ciudad, esto es una anarquía en la que todo el mundo hace lo que quiere”, comentaron.

Para el gremio de trabajadores que hace vida dentro de las instalaciones dentro del Terminal de Pasajeros es “fundamental” que el ayuntamiento de la ciudad cumpla con sus deberes y asuma sus responsabilidades tomando medidas sancionatorias en contra de los infractores o podrían “dejar de pagar los impuestos municipales”.

Además de instar al alcalde Guevara Marrón y al director de Transporte municipal, los conductores solicitaron la actuación de los organismos de seguridad ciudadana para que pongan “control” y “metan en cintura” a los infractores.

“No es posible que hayan personas incumpliendo las leyes y las ordenanzas en plena vía pública y los policías y el director de Transporte municipal vean para los lados y permitan esta impunidad”, comentó un chofer indignado.

 

Piratas

Pudimos consultar con un joven de 23 años de edad que declaró llamarse Manuel Marín, que se encontraba cargando pasajeros cerca del liceo Fragachán, en el centro de la ciudad de Anaco, que no negó la condición de “chofer pirata”.

Para justificar su actuación fuera del marco legal alegó tener el derecho al trabajo. “Este oficio permite llevar alimentos a la casa”, confesó el muchacho para luego advertir que “continuará” trabajando como hasta ahora.

Eso sí, Marín no se niega a entablar conversaciones con las autoridades municipales, a cancelar impuestos municipales, si es el caso, pero lo que sí rechaza, de manera enfática, es dejar de trasladar personas porque es gracias a esta actividad que alimenta a una familia de seis personas, entre ellos tres menores de edad.