Ardieron las calles de Anaco en protestas por los apagones

Ronald R. Rodríguez Barrios / ECS

ANACO.  Las tradicionalmente pacíficas calles del municipio Anaco sirvieron de escenario para que la población manifestara su rechazo ante las fallas que viene presentando el suministro de energía eléctrica. El fuego de cauchos ardientes fue la única fuente de iluminación en varios puntos de la ciudad del centro del estado Anzoátegui.

La noche silenciada por la ausencia de sonidos provenientes de los aparatos eléctricos fue irrumpida por el constante taca, taca de las cucharillas golpeando las cacerolas, cuyo ritmo sirvió para que la población mostrara su descontento con este nuevo episodio de la crisis eléctrica que acusa el país, insertada a su vez en el caos general que vive en la nación.

Desde las comunidades Simón Bolívar, La Esperanza, Vista Alegre, Pueblo Nuevo, Pueblo Ajuro, Los Olivos, Las Parcelas, Viento Fresco, San Rafael, El Paraíso, Anaquito, Monterrey, en San Joaquín y Buena Vista se reportaron demostraciones de repudio en contra de los prolongados y constantes cortes eléctricos.

El tráfico vehicular en la llamada ciudad gasífera se vio perturbado por la llama de los cauchos que ardían en las avenidas Mérida, la vía Los Pilones y en la muy transitada calle Sucre, donde el fuego fue encendido frente a la sede del partido Acción Democrática (AD).


Quejas

De todas partes llagaron las quejas y reclamos por artefactos electrodomésticos dañados por las intempestivas subidas de voltaje.

También se supo de saqueos a varias panaderías y establecimientos comerciales, asimismo trascendió que hubo episodios delictivos cometidos contra zapaterías y otros locales ubicados en la avenida Francisco de Miranda, en pleno centro de la ciudad.

Los anaquenses reclaman a la empresa responsable del suministro de electricidad la solución pronta y definitiva del problema actual. Además, exigen a la corporación energética nacional se haga responsable por el daño sufrido por los aparatos electrodomésticos generados por los apagones y por las altas y bajas de tensión.

Foto: Ronald Rodríguez Barrios.