Hallan osamenta semienterrada en el sector Lechozal cerca de Anaco

Ronald R. Rodríguez Barrios / ECS

ANACO. Un hombre se internó a cazar en el monte en el sector Lechozal, al oeste de la cuidad de Anaco. Cuentan versiones que Ramón Caldera, como llaman al sujeto, perseguía un animal cuando llegó a un descampado donde descubrió un cargador de celular, un par de botas y dos fotografías en la que estaban la imágenes de dos niños. Tras explorar en el paraje tropezó con un terrible descubrimiento: Un cráneo humano.

Tan pronto como pudo Caldera regresó a la ciudad y se dirigió hacia los cuerpos de seguridad, quienes comisionaron a un grupo de agentes para que se trasladaran hasta el lugar señalado en el centro del estado Anzoátegui.

En el sitio los funcionarios policiales comprobaron la veracidad de la descripción que les fue hecha. Con un solo detalle que agregar. La cabeza no estaba separada del resto del esqueleto humano. Resulta que estaban bajo la tierra.

La calavera, en la que puede observarse señales de un golpe contundente, y el resto de la osamenta fueron trasladados hasta la ciudad de Caracas, donde se le harán las experticias de rigor, a los fines de generar las pistas para investigar el caso y dar con la identidad del fallecido.

Pistas

Las fotos de los niños encontradas en el lugar hacen suponer que los restos mortales podrían ser los de Vicente Maita, quien tiene 7 años que despareció sin dejar rastro.

Maita, según cuentan fuentes allegadas a la familia, salió a cazar, tal era su costumbre. Su esposa y sus tres hijos menores se despidieron de él con la esperanza de verle regresar con alguna presa con la que alimentarse. Desde entonces pasaron 7 años de edad sin que del padre de familia volviera.

La familia le buscó por todas partes. Le llamaban constantemente al móvil celular. Todo esfuerzo humano por encontrar a Maita fue infructuoso. Sólo quedaban las plegarías.

Foto: Cortesía.