FRANCISCO OLIVARES:
El legado económico de Maduro

El tono sigue siendo el que usan los líderes populistas, en este caso se acude a una cadencia muy parecida a la que usaba Hugo Chávez, pero disonante y sin el petróleo sobre cien dólares por barril, sin el lamentable estado al que se llevó a la principal industria del país y la debacle de todo el espectro de industrias expropiadas y estatizadas.

En otras palabras, como lo ilustra la internacionalista Giovanna de Michelle: ″Día de independencia sin agua, sin internet, sin dinero en efectivo, sin la familia en el país, sin producción nacional de alimentos, sin medicinas, sin salarios justos, pero con esperanza de lograr la verdadera liberación de mi país″.

Pero lo que más abunda en el discurso presidencial de Nicolás Maduro, son generalidades que no se pueden calificar de contenido, y ya en este último año tampoco llega a promesas, a algo que va a ejecutar o a cambiar.

Un ejemplo que ilustra gráficamente el drama personal de este “mandatario”, “caudillo”, o jefe de “proyecto político”, que no encuentra cómo explicar el abismo al que condujo a Venezuela, lo resume un video difundido por el canal colombiano, NTN24, en el que recoge su supuesta “guerra” particular contra la inflación, que más suena a una guerra contra sí mismo y su modelo comunista, desterrado de casi todo el planeta.

Maduro en 2013: “Nosotros vamos a peinar todo el país, porque vamos a equilibrar toda la economía verdadera, la economía real”. Mientras ofrecía la genialidad de la acción de “peinar” la inflación se montaba en 56,1%.

Maduro en 2014: “Y me voy a concentrar las 24 horas del día, en el tema de ganar la batalla económica para la prosperidad, la felicidad de nuestro pueblo”. Mientras ofrecía la “concentración” como solución la inflación llegaba a 68,5%.

Maduro en 2015: “Y si no, actuaré con todo el peso de la Ley y la Constitución ya basta ya, de emboscadas y de guerra económica contra el pueblo”. Mientras su Gobierno violaba la propia Constitución desconociendo el voto popular y la Asamblea Nacional, la inflación se triplicaba al pasar a 180,9%.

Maduro en 2016: “Dos mil diecisiete, dos mil dieciocho, es decir ¡ya! tienen que ser los años en que desmontemos, neutralicemos, sustituyamos y derrotemos el modelo económico capitalista salvaje, el modelo de guerra que nos han instaurado al interior de Venezuela, al interior de nuestra economía”. En tanto “neutralizaba” y le “quebraba el espinazo” al dólar, la inflación llegaba a 274,4%.

Maduro en 2017: “He traído ocho leyes vitales para afrontar y resolver el tema de los precios y la inflación inducida para enfrentar el tema de la guerra económica”. Con una carpetica roja en la mano, en una sesión de la creada Asamblea Constituyente, esta vez un fajo de leyes inconstitucionales se proponía como la solución. Pero la inflación pasó a 1.369%.

Maduro en 2018: “Necesitamos una gran victoria el 20 de mayo para yo acabar con todas las mafias de la economía”. Ahora, cuando ya todos los venezolanos entienden que las mafias han estado gobernando al país la inflación hasta el mes de abril, es decir en cuatro meses subía en 897,2%.

Maduro en 2018 después de las elecciones: “Avanzar hacia un acuerdo económico productivo para lograr la estabilización de la economía y para lograr una recuperación creciente, sostenida, sostenible, del crecimiento económico en función de una prosperidad económica de la producción de la riqueza, satisfacción de necesidades”. Con un discurso indescifrable y con seis años más en el poder, sin elecciones libres, la inflación hasta el mes de junio se montó en 85.000%.

Así pues, sin esperanzas, desde los basureros del país, el pueblo venezolano, completa su alimentación y su juventud abandona el país, mientras la “recuperación sostenida” surta el efecto que ha ofrecido en su discurso de toma de posesión el caudillo de la revolución.

@folivares10