María Griffith:
Crecimiento económico y desarrollo

El crecimiento en lo económico es el principal objetivo que persiguen los países latinoamericanos y caribeños en la búsqueda de mejores posiciones en el mercado financiero internacional y en ello, la educación de cada uno de esos países juega un rol fundamental. En ese sentido se puede afirmar que el crecimiento de la economía constituye un aspecto esencial en el desarrollo económico, porque cuando el ingreso de los países aumenta, su población se beneficia al adquirir los medios para atender necesidades básicas como educación, salud, transporte, vivienda de calidad, etc.

Pero a pesar de que ha habido en la región latinoamericana y caribeña en los últimos años un relativo crecimiento económico que es producto del avance de las ciencias, las tecnologías y la educación, el precio que estas sociedades han tenido que pagar se traduce en las desigualdades en el acceso a esos bienes y servicios considerados como elementales; situación que obliga a pensar en la necesidad de un marco más amplio: el desarrollo humano.

Desde este punto de vista, los sistemas educativos regionales han reestructurado sus objetivos institucionales y pedagógicos hacia metas relacionadas con la competitividad del mercado mundial, tomando en cuenta que las reformas perseguían el desarrollo del factor humano, con la finalidad de aumentar la productividad económica incorporándolo a la producción de bienes y servicios.

Es por este motivo que nuestros padres nos decían que solamente estudiando y obteniendo una profesión podíamos superar la pobreza y la desigualdad, que generalmente venía acompañada de exclusión social. Bajo esta premisa nos hicimos profesionales, pero sin quitarle mérito al valioso conocimiento empírico de nuestros padres, hoy en día vemos como en Venezuela el ingreso de un profesional no alcanza para satisfacer ninguna de esas necesidades básicas fundamentales. Sin embargo, observamos como quienes desempeñan un oficio como la mecánica, latonería, tapicería, albañilería, plomería, chofer o actividades productivas como el comercio, la siembra o la cría, que no requieren precisamente de un título universitario, son los que, en estos momentos de crisis manejan el efectivo y el capital basándose en políticas muy egoístas e individualistas que nada tienen que ver con los valores humanos.

Porque es cierto que los trabajadores con mayor capacitación y con más conocimiento son más productivos. Pero su aprovechamiento es clave cuando hay inversión y se ejecutan ideas innovadoras donde se combinan conocimientos, insumos y maquinarias para la explotación responsable de los recursos naturales como la ganadería, la agricultura, la explotación minera y la pesca en la búsqueda de aumentar el Producto Interno Bruto de la nación, el cual debe crecer a un ritmo superior al de la población, lo cual debe incidir en el aumento del bienestar general de la sociedad venezolana, traducido en educación de calidad, salud, alimentación, transporte, vivienda, recreación y empleo digno para todos. Un gobierno responsable y eficaz ha debido atender prioritariamente esta realidad.

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