GUSTAVO MÁRQUEZ MARÍN:
Arrebatón constitucional

Gustavo Márquez Marín.- Hace un año fue electa la ANC convocada por el presidente Maduro con el aval del CNE al margen de la Constitución. El bloque oficialista jugó solo con el árbitro y no tuvo contraparte en la supervisión y conteo de los votos. Los resultados numéricos aún no han sido publicados por el CNE. Se vulneró el principio de universalidad e indivisibilidad del sufragio con la representación dual, por circunscripciones geográficas y sectores sociales, aproximándose al típico parlamento corporativo fascio. Así, a troche y moche, se instaló una ANC inconstitucional, expresión de una minoría auto investida de “poderes plenipotenciarios” y “supra constitucionales”.

La constitución solo puede ser derogada por otra. No existe el vacío constitucional ni la supuesta supraconstitucionalidad de la ANC. El artificio de “leyes constituyentes” y la subordinación del poder constituido a ella, dibuja un órgano paraestatal que usurpa la soberanía popular. Ante la crisis, su única respuesta ha sido respaldar las ejecutorias de un gobierno ausente del drama humanitario que vive un país que marcha hacia la anomia y el caos.

Transcurrido un año, la ANC no ha mostrado ni un ápice del texto constitucional para cuya redacción supuestamente fue electa. A pesar de la opacidad de la ANC-gobierno-Psuv, hay indicios de que dentro de esa carpa, se prepara la constitucionalización de un nuevo modelo político autoritario, inspirado en el centralismo burocrático, que de facto se ha venido aplicando desde 2015. Algunos de sus rasgos más notables son el estado de excepción permanente, la eliminación de la autonomía de los poderes públicos, la fusión partido-estado, la liquidación del ejercicio de la democracia directa, participativa y refrendaria, la criminalización de la protesta social y política, la aplicación de la justicia militar en la jurisdicción civil, la flexibilización laboral, la renuncia a la inmunidad de jurisdicción, la privatización de las reservas petroleras y mineras, el desconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y la profundización del extractivismo desarrollista depredador. Dicen que este mismo año podría convocarse el referéndum para aprobar la nueva constitución, para darle la estocada mortal a la bolivariana. Solo la participación en el mismo de un amplio frente nacional, evitaría el arrebatón constitucional.

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