Leandro Rodríguez Linárez:
¿Más anuncios económicos, señor Maduro?

Desde el inicio debemos aclarar que los planes económicos (en plural) del Gobierno nunca han existido. Siempre ha sido uno, al cual cambian nombre según la coyuntura. Basta revisarlos para darnos cuenta que siempre es lo mismo; mismo control de cambio (corruptísimo), controles de precios, imposición de salarios, centralismo de la distribución, infinidad de diálogos tan desgastados como inútiles con diversos sectores, todo esto siempre va acompañado de operativos especiales del organismo de turno encargado de “defender” a los usuarios/clientes, operativos que duran pocas semanas para generar la impresión que “ahora sí funciona la cosa”… al poco tiempo todo sigue su rumbo de empeoramiento y destrucción, cada vez más aprisa.

¿Por qué no funcionan? El principal interesado que dichos planes económicos no funcionen es el propio Gobierno, pues una economía sana brindaría independencia a los ciudadanos, no tendrían que depender de furtivas “políticas sociales” cuyo fin es la manipulación electoral, una economía destrozada como la actual fabrica venezolanos débiles, susceptibles a las manipulaciones/amenazas del gobierno.

Ahora bien, desde Chávez la revolución Socialista del Siglo XXI sacó mal las cuentas, tal como aseguró varias veces desde su ególatra programa televisivo “Aló Presidente”. El “comandante” creyó el barril de petróleo jamás descendería e incluso afirmó ingenuamente llegaría a $500 o más. Desde esa errática comprensión del tema diseñó su Estado paralelo con miras sustituir definitivamente al que conocemos desde que la democracia anidó en nuestra historia. Por tal motivo, la revolución chavista es innatamente petróleodependiente, por ello tenía estampado en su frente el fracaso, agudizado por la quiebra de la Pdvsa roja rojita, por la corrupción más espeluznante que haya conocido la humanidad, por la desidia tras la partidización de las instituciones públicas y demás secuelas propias de la cubanización de Venezuela.

El presidente Maduro acorta los intervalos entre anuncios económicos; cada uno de ellos con mayor rimbombancia al anterior, al unísono, cada fracaso es también más rimbombante al anterior. En esta etapa sin petrodólares al chavismo se le ven los huesos, no tiene la cualidad ni interés requerido para salir de la peor crisis de nuestra historia pues requiere del trabajo y la educación los cuales se encargó de destruir, es lo único en lo que ha sido sumamente eficiente. Por tal motivo, trata de ganar tiempo con más y más anuncios mientras trata de extraerles las entrañas a nuestra patria extrayendo las inconmensurables riquezas que posee, eso sí, con métodos y transacciones llenos de opacidad e irregularidades.

Así como ocurre con los procesos electorales, las medidas económicas anunciadas por el régimen, estas de “corrección” y cualquier otra, pasarán por debajo de la mesa. Los aumentos salariales lejos de alegrar al venezolano lo atemorizan, aparte de ser dramáticamente insuficientes, disparan la inflación y el desempleo.

Lamentablemente, no caben expectativas positivas, no importa cuántos planes económicos continúe anunciando el régimen, los resultados serán siempre los mismos, cada vez peores. Venezuela necesita girar 180° de dirección y conductores, es lo único que detendrá este país agonizante.

@leandrotango