EARLE HERRERA :
Autoproclamado y limpio

Ladrando, como se dice. Aunque pernocta en hoteles 5 estrellas, según el contralor Amoroso, el autoproclamado se queja de no tener para comprar leche ni medicina. Tal precariedad le deja dos opciones: o le escribe a Bernal para que le entregue cada mes una caja Clap, o se va al puente donde dejó las gandolas mandadas por Trump y se aplica su autoayuda humanitaria.

La confesión de su menesterosa situación provocó sorna en los chavistas y estupefacción en la oposición. La “Venezuela decente” se declaró descongojada con su recién estrenado líder por ese inesperado afán de igualarse con la chusma y el perraje. Solo con los 100 millones de verdes aportados para la “transición” por EEUU y la UE, se puede salir de la inopia con algo de dignidad. Esto sin meter lo raqueteado en el concierto “Venezuela Aid Live”, mismo que al parecer se fue con la cabuya en la pata. Tal el fracaso.

A esto también se debe la histeria del misógino Bosé, quien insultó a la señora Bachelet como si ella tuviera que asumir la cuenta del fiasco musical. Pero dejemos esas notas disonantes y volvamos a la indigencia del pobre autoproclamado. El contralor Amoroso muestra la lista de hoteles “5 estrellas, papá”, como dice Guaco, donde el susodicho recuesta sus harapos. Y no es que no conoció la pobreza, como canta Jorge Negrete, pero desde que le entregaron las cuentas de Citgo –entre otras buruzas, dijera Rosales-, no es muy creíble que sufra por el lácteo y los remedios.

Es propio de los políticos igualarse con los de abajo después que están arriba. El Tigre Fernández lo antecedió en eso de la autoflagelación económica. Se fue con su esposa a un barrio de Caracas y durmió en un ranchito. Por la mañana le dieron una arepa “con olor a leña de otro hogar”. Esa noche selló su derrota porque el pueblo, aunque ellos lo duden, no es pendejo. Capriles se fue a comer “soapara” a Ciudad Bolívar. Borges prometió dar título de propiedad de las casas de la Misión Vivienda que dijo que no existían. Ramos Allup alardeó públicamente de su motor genital con su sorprendida cónyuge al lado. Y ahora el autoproclamado sale con que es sujeto de las cajas de Freddy y de la “ayuda humanitaria” con la que pensaba tumbar a Maduro.