Roberto Malaver:
Pancho está bloqueado

Cuando Francisco Alcázar Montero –llamado por todos Pancho- llegó a su casa, se encontró con la sorpresa de que su señora Amatista Fuentes –no se ponía el apellido de su esposo porque eso ahora pasó de moda- lo estaba esperando sentada en la mesa del comedor.

 

-Toma asiento, Pancho, porque tenemos que hablar –le dijo. Y Pancho pensó (ya se enteró de que estoy saliendo con Pepa). Y tomó asiento.

-Tú dirás, mi reina del universo.

-Quiero decirte que a partir de ahora estás bloqueado económicamente. Así que entrégame tus tarjetas de débito y de crédito. Además, no podrás comprar nada, porque ya hablé con todos los bares y tascas de la ciudad para que no te vendan nada.

–¿Pero qué pasa, mi reina? ¿Por qué estás tomando esas medidas coercitivas conmigo?

-Tú lo sabes, pancho, y no me hagas decirte lo que ya sabes.

-Estás violando mi soberanía, mi reina.

-También quiero decirte que hablé con tus amigos para que no te presten dinero ni hagan negocios contigo porque estás bloqueado y no les podrás pagar. Sé que tienes aliados, amigos, que te apoyan y te pueden ayudar.

Pancho miraba el techo del apartamento y no sabía qué argumentar. Solo sospechaba que Amatista estaba bien informada de sus andanzas y sus negocios en la calle.

-¿Y cómo voy a hacer para mis medicinas? Tú sabes que el catarro y el pasmo que tengo solo se quitan con las medicinas que le compro a Petronila.

-Nada de medicinas, Pancho. Y además, solo comerás lo que yo te pueda dar en casa.

Mi amor, esto es una violación a los derechos humanos. ¿Quién te está asesorando, Amatista?

-Llamé a Julio Borges y le conté lo que estabas haciendo y me dijo que lo mejor que debía hacer era aplicarte un bloqueo económico para que vuelvas al camino de la fidelidad. De la honestidad con tu señora. En fin, Julio me aseguró que no hay nada mejor que las sanciones, también me pide que le envíe un porcentaje de lo que te estoy quitando porque él cobra cada vez que pide que se apliquen sus ideas.

Pancho volvió nuevamente para el techo del apartamento y preguntó:

-¿Y puedo retirar mi dinero de los bancos?

No, Pancho. Los bancos donde tienes dinero han sido notificados para que no puedas retirar nada.

Después que se supo todo lo que estaba pasando con Pancho, ahora sus amigos, cuando lo ven pasar dicen: “allí va Pancho, el bloqueado”.