JULIO ESCALONA:
Rentismo y capital financiero

Quizás uno de los orígenes más lejanos del problema de la corrupción, esté en la llamada siembra del petróleo, propuesta por Uslar Pietri en 1936, quien señaló expresamente el estímulo a la agricultura utilizando los dólares generados por la renta petrolera.

 

Se formalizó con la creación de la Corporación Venezolana de Fomento (CVF), por Rómulo Betancourt, en 1946. Entonces, la siembra del petróleo se extendió a la industria y en general, a todas las actividades productivas. De hecho, se creó un proceso de transferencia de capital público al capital privado, generalmente transnacional.

Como he señalado en otros escritos, es muy difícil que esta transferencia se realice de manera distinta a como el capital financiero y el comercio importador, las clases que aún dominan la sociedad venezolana, lo vayan determinando. La corrupción ha sido el camino que se ha ido institucionalizando, la manera como la administración pública se ha hecho funcional a esa transferencia de capital.

Claro, que es un problema ético, pero tal como lo he dicho reiteradamente, es básicamente un proceso económico que se ha hecho irreductible y toca casi todos los procesos de funcionamiento del gobierno, de tal manera que la renta petrolera fluye hacia el sistema bancario y por esa vía termina en la banca internacional.

La siembra del petróleo se convirtió, al final de cada ciclo petrolero (incremento y caída de los precios del hidrocarburo), en déficit fiscal, caída de las reservas internacionales, endeudamiento público, inflación-especulación, devaluación del bolívar, salida de divisas, multiplicación y generalización de la corrupción y el correspondiente crecimiento de depósitos privados en la banca internacional.

Presumiblemente, parte de los créditos que el país negocia en el extranjero, sean renta petrolera que luego retorna en forma de créditos que los venezolanos debemos pagar.

Las comunas productivas son uno de los caminos más eficientes para saltar los procesos fraudulentos generados por la siembra del petróleo, pues en ellas se van estableciendo caminos para el autocontrol, no simplemente por mecanismos especializados, sino por el control colectivo que va funcionando de manera permanente y ordinaria, pues la rendición de cuentas de manera regular, es uno de los valores de la comuna.