Para Wuiston García la vida es un festival

Este cantante, nacido en estado Aragua, criado en Guárico y radicado en Anzoátegui, dice que la preparación de un festivalero es tan exigente como la un buen atleta

CARLOS SAN DIEGO

Para el sol del mediodía a mitad de año nada mejor que la sombra del cotoperiz entre enramado con tamarindo en la casa de la familia Hernández, al final de la calle Brisas del Caris en El Tigre, estado Anzoátegui. ¡Ah, sombra, pa’ buena!

Buscamos a Wuiston García, uno de los cantantes festivaleros del llano activos con más primeros lugares en su haber.

Al llegar a la casa, lo encontramos atareado en su trabajo de comerciante. Atiende la carnicería La Reata, en la que comparte faena con su compañera, Morelis Hernández. Pero no hay apuro. Bajo el cotoperiz está colgado el chinchorro del viejo José Manuel Hernández, que Margi Sequea, sin pensarlo dos veces, ocupó. Yo tomé una silla que parece una mecedora. No podía ser más acogedor el ambiente. Mientras Wuiston se desocupaba, Morelis le metía candela a las ollas en la cocina y la inquieta Chenoa, hablaba de su cuaderno de poesías.

Es un día de luto para la música llanera. 1 de junio de 2017, han muerto el cantante Julio Pantoja en Maracay, estado Aragua y el compositor José Mercedes Charmelo, en Valle de La Pascua, estado Guárico.

De Aragua y Guárico

Wuiston García nació en el hospital de Cagua, estado Aragua, el 20 de abril de 1986. De niño, junto a su mamá, la cantante y compositora Betzy García, se fue a vivir a Valle de La Pascua, y de allí, al fundo La Mora, entre Las Mercedes del Llano y Santa Rita de Manapire, hasta regresar de nuevo a Valle La Pascua, para cursar el bachillerato. Una vez graduado de bachiller volvió al campo, a trabajar el llano, a La Mora y otras fundaciones aledañas. Ordeñador, amansador de potros y caporal fueron algunos de los trabajos que desempeñó.

Desde corta edad canta. En su madre tenía la mejor guía. Su tío Antonio García “el pollo de La Mora” también es cantautor, el mismo que le dio la oportunidad a Abraham Nieves de grabar su éxito “Juanita”. Evelín García, también cantautora es su tía. Y su abuelo Candelario García fue una leyenda del verso relancino y hacedor de corríos llaneros.

Se inició contrapunteado. Era un chavalo y se fajaba verso a verso, con los adultos. En la etapa escolar comenzó a subir a los escenarios. Disputó varios festivales en Zaraza, Tucupido, El Socorro, entre otras ciudades. Cuando liceísta, se fajaba a contrapuntear con su primo “el chino” Vilera, que tocaba cuatro. Participó en el municipal, zonal y regional del festival Voz Liceísta.

Abran cancha

En el año 2009, ganó su primer festival nacional, el Taguay de Oro, en la población de Taguay, estado Aragua. Fue en el género de voz recia. Después de allí el camino de los festivales se ha hecho infinito. Son siete años de festival en festival, de ciudad en ciudad, de pueblo en pueblo. En algunos con el galardón del primer lugar en sus manos, en otras el segundo, a veces el tercero y hay días en los que la suerte no es la mejor y la única recompensa es la participación. Pero elánimo de competencia queda intacto.

Wuiston García tiene 72 primeros lugares en los reglones recios y pasaje sabanero en festivales celebrados en Venezuela y Colombia. Ha competido como coplero, pero allí aún no ha sumado premios. Entre estos primeros, segundos y terceros lugares en Colombia tiene los de los festivales de Puerto López, La Soga de Oro en Hato Corozal, Paz de Ariporo, Casuarito de Oro en Casuarito, Arauquiteño de Oro en Arauca, Nunchía en Casanare. En Venezuela hace referencia, a los festivales Panoja de Oro, Panoja de Diamante, en Valle de La Pascua, Santa Bárbara de Oro, en Elorza, Sol de Caicara, en Caicara de Maturín, entre tantos más. El más reciente triunfo fue el Kariña de Oro, celebrado en mayo de este año en El Tigre.

Larga historia

Su vida de festivales está llena de anécdotas, sabores y sinsabores. Los festivales lo han llevado a vivir a diferentes ciudades y pueblos de Venezuela y Colombia. Barinas, Arauca, son testigos de sus desvelos por las competencias del canto. Asegura que no es fácil ser festivalero. Son muchas las trabas que se consiguen abajo y encima del escenario. Hay festivales en los que ha tenido que escribir y aprenderse la letra un día antes del evento. En casi todos compite con letras escritas por él mismo. Cuenta que en Arauca, la noche antes participar en el festival en pasaje sabanero, tuvo que escribir la letra y le ocurrió algo extraordinario. Mientras dormía, soñó la letra y melodía del pasaje. Se levantó. La escribió y luego siguió durmiendo. Así nació “Bueno es vivir en el llano”, que a nivel de festivales le ha dado muchas satisfacciones propias, igual a la guariqueña de Guayabal, Yelitza Andrea, que también ha ganado con esa pieza de Wuiston García.

Canciones suyas han grabado el portugueseño Renzo Caraballo, el bolivarense Willer Brito y el apureño Franklin Guevara. Se regocija que su hijo tiene 8 años de edad y ya canta.

Requisitos

Confiesa que el festivalero antes de ir a una competencia debe prepararse rigurosamente como un atleta. Hacer algunos sacrificios. Además de ensayar mucho, tomar o inyectarse vitaminas, reposar lo indicado y gozar de tranquilidad para llegar en óptimas condiciones. De lo contrario, es no respetarse como artista. Similar requisitoria se debe cumplir antes de meterse a un estudio de grabación.

Considera que su etapa de festivalero ya está de paso. Una de sus últimas citas en estas faenas, será próximamente en un festival a realizarse en la población de la Urbana, del estado Bolívar. Reconoce que en Venezuela los festivales de música llanera han decaído mucho. En Colombia ocurre diferente. La organización y premiación son cada vez más estimulantes.

Viene el disco

Tras su despedida de los festivales, García ya tiene en proyecto la grabación de su primera producción discográfica, con canciones suyas y de otros autores. Tiene planeado grabar en Valle de La Pascua. Allá contará con la asesoría de un grupo de cantantes y músicos como Valerio Bolívar, Facundo Perdomo, Carlos Rondón y el maestro Guillermo Hernández, que de treinta canciones, harán la selección de las doce que conformarán el disco.

Comida y música

La comida está lista y servida. Bajo la sombra del cotoperiz y el tamarindo no se siente ni sol ni calor. Mientras almorzamos, Wuiston García saca su teléfono celular del bolsillo y nos deja oír dos canciones que recién ha escrito. Bueno, las ha escrito Morelis, porque a él le llega la musa y ella, lápiz en mano, va escribiendo lo que el poeta le dicta. Así mismito es. Como nace la música, también nace el amor en la Mesa de Guanipa.