Jóvenes asesinados en El Tigre trabajaban en la compra y venta de oro

Yemmy Jiménez

EL TIGRE. Los dos jóvenes asesinados la tarde de este viernes en el sector El Chaparral de El Tigre, trabajaban en la compra y venta de oro, por lo que aparentemente, a uno de ellos lo tenían amenazado y lo extorsionaban, al parecer dos días antes de su muerte, habían pagado 2.5 millones de bolívares a unos supuestos funcionarios policiales.
Los amigos y familiares de Daniel José Jiménez Betancourt de 21 años de edad, habitante de la 1era calle del sector Pueblo Nuevo Norte de El Tigre y Jhonniel David Moya Lara de 24 años, quien vivía junto a su mujer en el sector Los Chaguaramos, se mostraron impactados e indignados por la forma que los mataron, asegurando que ambos era muchachos de bien dedicados a trabajar.
Se supo que Jhonniel Moya era el propietario de una casa de compra y venta de oro, teniendo dos sucursales, una en la plaza Bolívar de El Tigre y la otra detrás del Banco Provincial, mientras que Daniel José Jiménez era joyero y trabajaba con Jhonniel desde hace algún tiempo.
Trascendió que dos días antes de su muerte, Jhonniel fue interceptado por unos sujetos que al parecer eran funcionarios de un organismo de seguridad, quienes aparentemente se lo habían llevado, lo golpearon y bajo amenaza de muerte le solicitaron un monto de 2.5 millones de bolívares, el cual supuestamente canceló, sin embargo había comentado que no se dejaría extorsionar más, por lo que trataba de evitar seguir una rutina distinta de ir a su casa para que no pudieran localizarlo.
Al parecer temía por su vida, pero aseguró que no le iba seguir pagando a los funcionarios policiales. “Me tendrán que matar” serían sus palabras, ya que aparentemente le había pedido 3 millones de bolívares más.
Vale recordar que estos dos jóvenes fueron localizados muertos en la calle Neverí del sector El Chaparral en horas de la tarde de este viernes, luego de que a eso de las 5:45 pm, los vecinos escucharan al menos cuatro  detonaciones, al salir se percataron de los cuerpos, sin embargo decidieron llamar a Protección Civil porque al parecer uno de ellos seguía vivo, pero al llegar los paramédicos no tenía signos vitales.
A pocos metros del lugar del crimen fueron halladas dos sábanas ensangrentadas, por lo que organismos policiales presumen que los habían torturado antes de llevarlos al sector El Chaparral, y allí “los remataron” y sería en esas sábanas donde los transportaban.