Juan Cachutt le puso punto final a la tormenta de amor

CARLOS SAN DIEGO

Con su primera producción musical, escala peldaños como figura de la nueva promoción de cantautores llaneros

En el mes en que se desgajan los palos de agua, agosto, cayendo la tarde del día 3, año 1995, en la clínica Venezuela de Valle de La Pascua, estado Guárico, nació Juan Cachutt. Con él, Ibelise Acosta y José Gregorio Cachutt, “cerraron la brecha” de tres hijos que tuvieron.

Cachutt, quien es Técnico Superior Universitario en Tecnología Eléctrica por la Universidad Bolivariana de Venezuela, tenía 14 años de edad cuando por voluntad de Dios se interesó por aprender a ejecutar un instrumento musical. La cultura de la música llanera predominaba en su hogar. Así aprendió a tocar el cuatro. Se apoyó en cada información que conseguía, cada técnica, cada acorde, lo que fueron peldaños para escalar hacia su meta: Ser cantautor. Desde niño lo soñaba.

Su autodisciplina en este arte, manifestada a través del amor que le tomó al canto y la práctica constante, a pesar de cualquier desafinación, la perseverancia, dedicación y ganas de aprender le permitieron llegar hasta el sitio que hoy alcanza, desde donde sigue “aprendiendo cada día más”.

La primera canción

Tenía 16 años de edad cuando escribió su primera canción, “Amor verdadero” dedicada a una joven del colegio donde ambos estudiaban. De aquellas primeras letras y con el correr de los años, “se considera un compositor de la vida, de vivencias que día a día pueden pasarle a cualquier persona en las circunstancias de la vida”.

Ha escrito más de 60 canciones. De ellas escogió 25, para seleccionar finalmente 12 que conforman su primera producción discográfica titulada “Punto final”. Todas tienen su firma.

Punto de partida

El promocional es el mismo que da título a su propuesta musical, que según sus palabras, es parte de un gran esfuerzo en el que cada gota de sudor se convierte en una gota de esperanza. Cada canción es un intento que pretende que los recuerdos perduren en la existencia. “Punto final”, “enmarca un desamor o traición de parte de una mujer al fallarle a quien la eligió como su amor y le entregó su corazón llanero. Es una contraparte de lo que comúnmente ocurre en las relaciones de pareja donde el caballero es quien falla, pero he aquí una demostración que en la ley del amor no existe género más responsable que otro”. De todas maneras: ¡Qué vivan el amor, el llano y la voz del cantante que lo describe desde el fondo de su alma!

Revelación

A Juan Cachutt se le ha llamado como revelación juvenil del canto llanero. Su disco, “Punto final” fue bautizado en abril en el hotel San Marcos de Valle de La Pascua, apadrinado por Alexis Figuera y Carlos Meléndez. Además del promocional, otras canciones que suenan de este disco son: “Dueña de mi corazón”, “Mi corazón enamorado”y “Se terminó”.