Liliana Garrido: La muchacha de Masparrito

Hermoso es el caserío Masparrito, municipio Cruz Paredes, estado Barinas. Río, quebradas, pajonales y un bosque con entradas de sabanas diagraman el cuerpo de su geografía. Allí, después de oír cantar al alcaraván, meses atrás, cuando pasó volando por encima de la casa de Rosa Irene Garrido, nació Liliana Garrido. Vio la luz de la vida el 7 de noviembre de 1987. Es la mayor de los cinco hijos de Rosa y que disfrutó de la crianza de un hombre ejemplar como lo es Vicente Coromoto Escorcha.
Se crió en la llanura. Se crió correteando por los largos caminos del campo. Se formó trepando a los árboles, atajando animales domésticos, cazando mariposas como pompas de jabón en el río y remedando el canto de los pájaros con silbidos que fueron el primer tono musical que desarrolló sus oídos.

Un primer lugar
A los 9 años de edad comenzó a cantar de manera formal. Era carta fija para representar a la escuela básica Masparrito en los diferentes actos primarios. Esos fueron los primeros aplausos que recibió. Unos de los más bonitos y de los que nunca se olvidará a pesar de sus nervios. Participó en algunos encuentros culturales. De ellos se acreditó un primer lugar en voz recia.
En la etapa de liceísta también se metió a la candela de los festivales. Representando a la unidad educativa Dr. Manuel Heredia participó en el festival El Piroco de Oro en Santa Rosa de Barinas. Obtuvo el segundo lugar.

Voz al viento
En el mes de agosto de 2014 Liliana Garrido graba su primera producción discográfica, en la que la mayoría de las canciones que incluyó son de su autoría. Entre estas canciones se encuentran “Es tiempo que nos dejemos”, “Amores enguayabaos”, “Mi panalito de miel”, “El clavito me saqué”, “Lo deseo a él”. La canción que la dio a conocer fue el promocional “Pa’ los aguanta callaos”, letra y música de Edgar Gómez “el poeta del silencio”, un elorzano del que de los diez temas que grabó Liliana, cuatro llevan su rúbrica.

Ruta consagratoria
Después de haber recibido como agua bautismal, la aceptación del público, la muchacha de Masparrito, grabó en marzo de 2016, su segunda producción discográfica “La chula”, con la producción, igualmente, del poeta Edgar Gómez.  
La grabación fue realizada en Achaguas, estado Apure, en el estudio Alexis Record, con el conjunto del maestro Elio Corona. En este nuevo disco aparecen canciones de los compositores Tiberio Querales, Owuer Castillo, Edgar Gómez y Uslar Cordero; además de dos canciones de la misma intérprete. El proyecto promocional lo ocupan las piezas “La chula” y “Tristeza yarura”, ambas escritas por Edgar Gómez. También hay excelente referencia hacia las canciones “La criolla sabanera”, escrita por Liliana Garrido; “La madre cuna” de Uslar Cordero y “La vaca y la mujer vieja” del poeta Gómez.

Crecimiento
Su promotor musical “el correcaminos” Hernán Salazar, dice que la carrera artística de Liliana Garrido, crece en Venezuela y ha tenido una merecida aceptación en los llanos de Colombia.
En su trayectoria, ella ha actuado en el mismo escenario donde se han presentados cantantes del calibre de Mariluz Castillo, Rafael Carrasco, Ramón Emilio Flores, Jairo Castillo, Yoel Peraza y Elisa Guerrero, antes de que le desgraciaran la vida a la apureña.
 
El mismo suelo
“La criolla sabanera”, como se le conoce también a esta joven cantante barinesa, humilde, sencilla y encantadora como el destello de las flores campesinas, aún reside en su  natal Masparrito, donde transcurrió su infancia y donde no deja de soñar y escribir lo que le inspira el llano y el infinito universo de sus sentimientos.