Asesinan de tres disparos a empresario en El Tigre

Anail García Anuel

El Tigre. . La mañana de este jueves comenzó como un día normal de trabajo para el empresario y productor agrícola, Pedro Velásquez, cuando un sujeto llegó hasta el galpón de la antigua Fundacar y le propinó tres disparos que acabaron con su vida.
Eran aproximadamente las 8:30 de la mañana cuando Pedro Velásquez, mejor conocido como “Pedro la garza”,  se encontraba comerciando la leche que habitualmente traía de su finca hasta el punto rojo que instalaban en la carretera negra de la Flint. Brixser Farías, sobrina del occiso, relató que se encontraba en el lugar cuando un sujeto desconocido lo enfrentó y comenzó a disparar. Explicó que “a pesar de que todos corrimos al oír los tiros, el tipo sólo le disparó a  mi tío”.
Farías aseguró que “ya habíamos terminado de vender y yo estaba a punto de montarme en un carro para irme, cuando le dieron tres tiros. No pude hacer nada. Cuando lo toqué ya estaba muerto”, explicó entre llantos y sollozos la sobrina de Velásquez.
La sobrina de Pedro informó que en la escena del crimen también se encontraba un tío de ella y uno de los hijos del ahora fallecido, quienes trasladaron el cuerpo hasta una clínica privada a donde llegó sin signos vitales.
La noticia se corrió rápidamente por la ciudad y en cuestiones de minutos  una multitud de amigos y familiares se hizo presente en el lugar de los hechos y en el centro asistencial, para confirmar lo ocurrido.  La víctima recibió tres impactos de bala, pero su cuerpo presentó siete heridas producto de las entradas y salidas de los proyectiles. Tres heridas presentó en el pecho, dos en el brazo izquierdo, una en la cadera y una en uno de sus ojos.
Una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc)  se hizo presente en el lugar de los hechos para iniciar las experticias de rigor. Aunque hasta los momentos no están claras las circunstancias del hecho, los funcionarios policiales presumen que pudiera tratarse de un ajuste de cuentas o sicariato. Por otro lado, de manera extraoficial se corrió la información de que Pedro Velásquez pudo ser objeto de una extorsión y por negarse a seguir pagando a los delincuentes, estos pudieron ordenar su ejecución.
Los familiares explican que Pedro no fue robado, ni hubo intercambio de palabras entre su homicida y él. “El hombre que lo mató le disparó y luego se fue como si nada hubiera pasado y se montó en una moto”, explicaron.