Denuncian bachaqueo de medicinas en hospital Angulo Rivas de Anaco

Ronald R. Rodríguez Barrios /ECS

ANACO. Familiares de personas con quebrantos de salud que se han presentado buscando asistencia médica en las instalaciones del hospital Dr. Jesús Angulo Rivas, han denunciado usando las redes sociales, la venta ilegal de fármacos, señalando que algunos empleados del centro de salud del municipio Anaco estarían implicados. 


En una popular cuenta en Facebook, una distinguida personalidad anaquense narró la experiencia que sufrió uno de sus consanguíneos “que tuvo la necesidad de asistir al nosocomio de Anaco presentando serios quebrantos de salud y quedar recluido por orden médica…”


En su denuncia, califica que la vivencia fue “patética y deja al descubierto uno de los métodos utilizados para sacarle los medicamentos a los enfermos y luego aplicar los suministrados por el mismo hospital, quedando en poder de los depravados practicantes de esta estrategia los comprados en farmacias cercanas por familiares de los recluidos”.


Hace mucho tiempo que las redes sociales dejaron de ser un simple espacio virtual para compartir con amigos o conocer a personas. Se han convertido en una alternativa más para la comunicación de eventos, informar acerca de acontecimientos, hacer denuncias de situaciones o presentar quejas ciudadanas. 


En la publicación por la popular red social, el hombre asegura que “están pilla’os, pilla’os, pilla’os (…) lo que viene aconteciendo en el sector salud de nuestro bello país con el bachaqueo de las medicinas por parte de algunos empleados de estos centros y nos otorga la razón en decir que es muy fácil detectar hechos irregulares…”, aparentemente cometidos por algunos supuestos “…empleados públicos -hacemos la salvedad que no son todos- traficantes con la necesidad de los más necesitados”.


Recomienda la cuenta identificada como “los candelazos de Don Pedro”, “que con sólo iniciar una pequeña investigación, ganas de corregir fallas, un poco de autoridad y seguimiento se puede resolver el problema de la sustracción de medicinas para luego venderlas a precios exorbitantes en las instalaciones y áreas cercanas a los centros dispensadores de salud.”
Sugiere que corregir esta maléfica anomalía “está fácil, ejemplo si solicitan siete ampicilinas cuyo precio en farmacias es de 1.000.000 bolívares cada una, esa gente se quedará con 7.000.000 palos al venderlas en el mercado negro de revendedores o en clínicas privadas. Ojo pelao, amigo director”.