Emelis Vidal le pone perfil de mujer a la canción llanera

CARLOS SAN DIEGO

De la unión de un hombre nacido a orillas del río Orinoco y de una mujer nacida a orillas del río Zuata, nació en plena Mesa de Guanipa, en la ciudad de El Tigre, el 3 de agosto de 1982, Emelis Vidal, cantautora de música llanera.

Su padre, Jesús Fernando Vidal, natural de Cabruta, estado Guárico, conocido artísticamente como “el tordito de Cabruta”, quien también fue cantautor de música del llano, lamentablemente la muerte le madrugó a su vida. Su madre, Cenaida Guache, oriunda de Zuata, estado Anzoátegui, cantante por vocación, inagotable promotora y defensora del folklore. Así que no podía ser de otra manera la crianza de esta muchacha, que la de nacer y crecer enamorada de la música llanera en esa acogedora casa familiar del sector Los Chaguaramos de El Tigre.

 

El Cantaclaro

Tenía ocho años de edad, cursaba estudios en la unidad educativa Los Chaguaramos, cuando por primera vez participó en el festival Cantaclaro. Logró el segundo lugar. Aunque fue un triunfo, se apartó de los escenarios en público, pero sin dejar de cantar en la casa. Y de manera eventual en el programa de radio Unidos de Pueblo a Pueblo de la mano del locutor Abel Martelo, por radio Fe y Alegría Oriente.

La Nueva Imagen

Cuando un grupo de cultores encabezados por la cantante Teresita Piñero, conforman la fundación La Nueva Imagen la Folklórica, con la iniciativa de darle oportunidad de grabar a los jóvenes talentos de la música llanera en la Mesa de Guanipa, reapareció junto a ese proyecto Emelis Vidal como uno de esos talentos en ciernes. En el disco que grabó la fundación con apoyo del productor musical Luis Quinto y su empresa LQ Discos, y el desaparecido promotor Julio Flores, incluyó la canción “Les traigo mi joropo” con letra de ella y música del folklore. César Piñero, que también formó parte de este proyecto, le grabó el pasaje “El que persevera vence”.

En La Nueva Imagen Folklórica figuraban, entre otros jóvenes: Luis Albert Condales, Juan Ramos, la india Rocío Hernández, el “chino” Arana, Ramón Rivero y Karla Figueroa. El trabajo se realizó entre 2007 y 2008.

La pluma del tordito

Su padre, “el tordito de Cabruta” fue excelente compositor. Sin embargo, dejó pocas canciones escritas y aún menos grabadas. Las conservaba en la memoria. Así que al morir se las llevó todas. Sólo unas dos que logró grabar (no le preocupó dejar un disco), y algunas otras que le grabaron José Vicente Escobar, “el carrao de San Fernando”, Elis David Toro, Richard Piñero y Erasmo Hernández.

Doble herencia

Quizás de esa fibra creativa que tenía su padre en el arte de manejar los versos, Emelis Vidal, heredó, además de un sombrero borsalino,  el oficio de la composición. Ella no se explica cómo le nació esa vocación. Lo que recuerda es que adolescente se levantaba a cualquier hora a escribir. Las ideas y la melodía le llegaban y le siguen llegando de momento. Ha escrito unas 60 canciones.

Tiempo de reflexión

La muerte su padre le causó un duelo profundo. Se le hizo difícil subir de nuevo a un escenario. La embargaban los recuerdos y detrás de los recuerdos, el llanto. Necesitó de tiempo. Adquirió más madurez. Pulió detalles profesionales. Meditó si era conveniente seguir con el canto. Pero en medio de sus reflexiones, apareció el amor que junto a la composición, tal vez se aliaron para que no se apartara del mundo de la canción.

Así, una tarde en una reunión en casa de la familia de su esposo César Ibarra, llegó el arpista José Luis Sulbarán “el puma”. La acompañó con el arpa. Ella empezó a cantar sus canciones y sorprendió a los presentes, quienes casi ni sabían que cantaba y menos que componía. Desde ese momento, con el apoyo de varias personas, en especial de su esposo, de su cuñado Jorge Ibarra y de su mamá, se definió el proyecto de realizar una nueva grabación discográfica, que cuatro años después sale al mercado con el nombre de “Me enseñarás a olvidar”.

Para el buen gusto

“Me enseñarás a olvidar” contiene 11 canciones. 10 las escribió Emelis Vidal. La otra, “El coplero de Atamaica” es de su padre, a quien dedica el disco, y el tema es un homenaje a José Vicente Escobar. De este álbum musical, grabado con los maestros arpistas Roberto Rodríguez y Héctor Piña, el cuatrista Jesús Rodríguez, el maraquero Willie Colón y el bajista José Ángel Zamora, con la participación especial del juez nacional de coleo Carlos Ramírez, abre la promoción con la pieza “Me enseñarás a olvidar”. Pero además hay números muy buenos como “El que persevera vence”, ahora en la versión de su propia autora; “Buena encerrona en El Tigre”, “Superé tu partida” y “Motivo de mis cantares”. El disco fue bautizado la noche del viernes en El Tigre, con el cantante Issac Rondón de padrino.

Música contra la crisis

Es una propuesta regia en medio de la situación económica y política que atraviesa Venezuela. Confía en que con trabajo y recurriendo a las reservas morales, se hará que esa crisis sea transitoria. El desafío está en pie. Y los pies son para avanzar. Tampoco olvidemos, que Emelis Vidal es hija de tordito, puede volar. Puede volar alto sobre los escenarios del éxito.   

Mujer agradecida

En su trayectoria artística Emelis Vidal, quien madre de tres chamos, tiene que agradecer el apoyo de muchas personas como Abel Martelo, Gabriel Montoya “el llanerazo”, Germán Camacho, José Gregorio Mogollón y Teresita Piñero, entre tantos más.