José “Cheo” Salazar:
El 2017: Año de la gran victoria popular

“Muchas pequeñas derrotas conducen a la gran victoria”Chuang Tzu – Vivió entre los años 369 y 290 a.C.
Filósofo de la antigua China.

Iniciamos un nuevo año. Los augurios es que no será muy feliz. En todo caso la felicidad hay que buscarla. Los días por venir, nos abrirán las opciones para trabajar en la búsqueda de la realización personal y la felicidad colectiva. El año que culminó fue de decepción, frustración, pérdida de calidad de vida, libertades públicas, democracia y de expectativas electorales para el pueblo. El régimen en medio de las penurias de los venezolanos impuso, por ahora, su perverso proceso de destrucción nacional y logró victorias pírricas. Hay que reconocer las derrotas.
Las victorias obtenidas por el régimen, nos hacen recordar la frase de Pirro, rey de Epiro, quien logró una victoria sobre los romanos a un costo muy alto y al contemplar el resultado de la batalla, exclamó “Otra victoria como ésta y estoy perdido” y es que, aunque la oposición, perdió la batalla política en el 2016, en rigor, el gran perdedor fue el pueblo que concluyó el año flaco, deprimido, triste, frustrado, pero con la esperanza intacta de que, se inicia el principio del fin de la desgracia que lo arruina y devasta. Y este año 2017, el pueblo reaccionará. Escríbanlo.
Es lógico pensar, que la reacción del pueblo, ante la desgracia que lo arruina, devasta, empuja hacia una hambruna generalizada y mayor cantidad de muertes de mengua, que está pasando de un genocidio silencioso a escandaloso por la cantidad de niños y ancianos que dejan de existir, requerirá de un liderazgo que encauce, organice y conduzca a buen puerto, el descontento generalizado. Los tiempos obligan al liderazgo a actuar con firmeza, sin dobleces y con sentido patriótico. Es la única forma de rescatar la credibilidad.
Los actores políticos de la oposición, para asumir el rol de líderes, no deben, ni pueden continuar hablando de una unidad, que es percibida por la mayoría del pueblo que aspira y quiere cambio, como una gran división y desorden a la hora de fijar estrategias y buscar los objetivos. En la oposición se puede aplicar la célebre frase de que: “no están todos los que son, ni están todos los que son” hay que incluir otros sectores para que estén todos los que son y actuar con cautela para salir de los que están y no son. Por sus ejecutorias os conoceréis.
Las aguas están turbias tanto para el régimen como para la oposición. El pueblo, que busca mejores estadios de desarrollo, se recupere el aparato productivo, vuelvan los empleos estables, de calidad y bien remunerados, dónde regresen los productos a los anaqueles, a precios asequibles y se logre seguridad ciudadana, buenos servicios de salud, educación masiva y de calidad. En fin, su felicidad, hay que convencerlo para organizarlo, dirigirlo y removilizarlo. El desafío es motivador, pero para obtenerlo, se requiere de un liderazgo honesto, decente, valiente y comprometido con las mejores causas del país. Hay que abrir paso. A buenos entendedores…
El pueblo venezolano merece vivir en condiciones óptimas. Recursos humanos, naturales y económicos sobran, pero se requiere de un liderazgo decente, eficiente yque esté a la altura del compromiso con la patria. El pueblo sabe más que corocoro frito. Vamos a identificar bien ese liderazgo y luchar por nuestra felicidad. Los que no son que abran paso. 2017, no es para llorar las pequeñas derrotas, es para luchar y obtener la gran victoria popular. Es la opción.