Javier Osto:
Los Dragos: Otro pueblo en resistencia

Esta comunidad es tan antigua, que mucho antes que los actuales pobladores se establecieran en ella, una civilización anterior había dejado vestigios de haber vivido en esa costa el Orinoco, aún, escudriñando cuidadosamente, se pueden encontrar  detalles que demuestran las reminiscencias de una cultura anterior en esa orilla orinoqueña que hoy conocemos como Los Dragos o El Puyazo, compuesto además por los sectores El Castillo y Las Terecayas
I
Llegar  a Los Dragos, implica recorrer uno 22 kilómetros después de la población de Uverito, por una vía  destartalada que  no es nada diferente a las tantas vías y trillas de penetración agrícola en el municipio José Gregorio Monagas.
II
Es una comunidad de gente luchadora, del trabajo continuo, hermanados con el Orinoco, en cuyas riveras e islas cada año producen gran cantidad de alimentos para el sustento y la venta que les permite seguir allí resistiendo a pesar del abandono al cual han sido sometidos desde hace mucho tiempo.
III
Diariamente su gente humilde y resignada fijan su ojos en la majestuosidad hermosa e infinita que brinda el río y más allá la  imponencia de la Guayana venezolana y se adentran en sus labores cotidianas de pesca y labranza agrícola pero sin desentenderse de las naturales preocupaciones que les produce la desasistencia para un mayor bienestar social.
IV
Desde hace unos dos años ya no cuentan para sus muchachos con un maestro en la escuela, y eso si que es bastante preocupante, “Un hombre sin estudio es un ser incompleto” “la instrucción es la felicidad de la vida…” lo dijo Bolívar, y mucho después el Comandante Chávez: Donde haya un niño sin estudios allí debe haber un maestro…
V
El ambulatorio construido hace muchos años, en esos tiempos que ahora llaman en “la cuarta”, y que para entonces se dio alguna dotación mínima,  nunca funcionó y menos ahora. La vía en muy malas condiciones, dificulta transportar adecuadamente sus productos, en muchos casos los pierden, eso parece no importarle a las autoridades que viven pregonando que es necesario incentivar la producción agrícola para contra restar la llama “guerra económica”.  Pero la verdad es que mientras no se le atienda a los verdaderos productores habrá “guerra económica”; mientras el campesino y los que producen alimento en las costas del Orinoco, sean abandonados a su suerte y a su fuerza habrá “guerra económica”. Mientras no se estructuren planes verdaderos de atención al productor, sin sesgos mediáticos, seguiremos teniendo “guerra económica”
VI
Necesario es estructurar un plan real, viable a corto, mediano y largo plazo de apoyo para incentivar, estimular a la gente de Los Dragos, a los que les sobra la voluntad para el trabajo honesto. Por muchos años han resistido en la incertidumbre. Ojala que en la visita que hizo el gobernador a Uverito la semana pasada, a entregar unas cajas del CLAP, alguien le haya hablado de la resistencia del pueblo de Los Dragos.