Javier Aranaga:
¡Desvaríos, inconsistencias y jurisprudencia!

Uno de los tópicos abordados como posible solución a la crisis política, económica y moral de Venezuela, pasa por revisar el marco constitucional con el que se ha manejado durante los últimos 18 años, nuestra república Si revisamos el texto de la Carta Magna en su inicio se declara a Venezuela como un Estado Federalista Descentralizado y de allí comienzan los desvaríos, inconsistencia y jurisprudencia presentada con este gobierno y el plan del “Socialismo del Siglo XXI”.
   El mismo presidente Hugo Rafael Chávez Frías, en su momento de juramentación inicial, expresó que “juraba ante una Constitución moribunda”, a la cual prometía cambiar con una Asamblea Nacional Constituyente derivada de las decisiones del Ejecutivo Nacional y los poderes establecidos; hecho que tuvo una muy buena aceptación por quienes participaron en el proceso, aun cuando mucha gente no tomó en cuenta y ni siquiera se pronunció en ese sentido. Así se comenzó con este periplo reconstructivo y cambiante de lo establecido en la Carta Magna de 1961; la que pasó a dar inicio a lo que luego se llamó Cuarta República; renegada y cambiada a Quinta República por las huestes chavistas que irrumpían en la política venezolana.
   Desde sus propios inicios esta nueva Carta Magna estuvo siendo violada por quienes pretendían ponerla en marcha y así tratar de adecuarla a sus intereses particulares; algo que fueron ejecutando con más violaciones y sentando una jurisprudencia fuera de ley que a posteriori se ha convertido en folclore, como usos y costumbres de quienes pretenden hacer cumplir lo establecido en la Constitución. Posterior a su promulgación y en vista de que no representaba todos los intereses del grupúsculo que ha dirigido al país, se le intentó realizar algunas enmiendas que fueron abortadas por el pueblo en un referéndum consultivo, en el que Hugo Chávez resultó derrotado por primera vez, pero que luego con las inconsistencias y exabruptos cometidos por el TSJ, fueron “introduciendo” de manera ilegal. Una muestra de esto es el hecho de que en la Constitución de 1999 no aparece en el texto la conformación de los consejos comunales; teniendo como último estamento geopolítico a las Parroquias… lo demás fue sacado como “as bajo la manga” para tratar de desviar los recursos hacia este estamento convertido en “el poder del pueblo”, pero más que como poder, como vía de escape de cuantiosos recursos a los que no se les ha dado respaldo administrativo dentro de la ley; convirtiéndose en un saco sin fondo.
   Aun cuando hoy se logren unas elecciones generales o en su defecto un cronograma de elecciones por procesos regionales, municipales y nacionales; soy de los que pienso que se debería establecer una Asamblea Nacional Constituyente, pero de carácter originario (solicitado por el pueblo), que enderezaría los rumbos desviados y establecería un nueva Constitución que recoja en su contenido lo mejor de las anteriores pero también eliminando los establecido en ellas, que han sido el medio utilizado por este gobierno comunista, para el entendido y beneficio solo de quienes comulgan con esa desgastada filosofía. La jurisprudencia establecida debe desaparecer y evitar esas desviaciones fuera del contexto constitucional.