Javier Osto:
Se fue la Semana Santa

Los tiempos van cambiando aceleradamente y con ellos el comportamiento de la gente, sus formas de ser y de actuar. Lo que antes era una devoción pastoral, de fe colectiva, de creencias esparcidas por el alma, de respeto y de sanas diversiones. De juegos  tradicionales como tropo y zaranda, quiliminduñe, perinola, pares o none, el plantel,-  que es un juego de trompos, donde el que pega mal tiene que poner su trompo en el suelo para que los otros lo golpeen-, la zeta y la meta, el quítate tu para ponerme yo, en fin, son tantos los significados de estos juegos y de estas tradiciones, lamentablemente hoy desaparecidas del gentilicio del venezolano.
I
Además,  la tradicional comida, no se era permitida el consumo de carnes rojas. La mesa de Semana Santa estaba conformada por exquisitos cuajados o tortas de Morrocoy, tortuga o terecay, pisillos de baba, chigüire o pescado salado, con los que se adornaban los platos de arroz con leche, arroz con coco, tampoco  faltaban los dulces de leche, de lechosa y lo más tradicional y criollito el “choroto” que se compone de harina de maíz tostado con harina de corozo tostado y forman una especie de chocolate llanero de exquisito sabor y extraordinaria nutrición.
II
En otros tiempos, a partir de las 12 del día del  Miércoles Santo, los niños no debía bañarse en aguas corrientes por que de acuerdo a la creencia, se podían volverse peces. Tampoco encaramarse en árboles por temor a convertirse en monos, o estar cortando con cuchillos o machete porque según la creencia al diablo andaba suelto en esos días y les empujaría para que se cortaran, ya que Jesús estaba muerto y no podía protegerles de las andanzas de Satanás.
III
Y en cuanto al juego de trompo y zaranda, en cada sector o caserío, se escogía la zaranda más pequeña y el dueño del trompo que la rompiera, asumía la responsabilidad de poner la fiesta en la comunidad. Los jugadores de trompo se iban de un sitio a otro donde habían zarandas, que desde hacía varios días antes de la Semana Santa, las muchachas las preparaban y elegían cual sería la zaranda del baile.
IV
El sábado, denominado sábado de pascuita,  a partir las 12 del día, se podían hacer las terneras y la fiesta por la noche para celebrar la resurrección de Jesús. Eran fiestas que generalmente duraban hasta el amanecer y se denominaban las fiestas el sábado de pascuita.
V
Hoy en día, estas tradiciones se han perdido, nuestra juventud y gran parte de los adultos ni siquiera tienen idea de lo que significaron y significan este tipo de manifestaciones dentro la cultura popular venezolana. La Semana Santa ahora es derroche, playas, alcohol, ríos, alborotos y exhibicionismo. Y lo más lamentable, tragedias que enlutan hogares. Cada día se pierde más la fe, la hermandad y el amor por lo que nos rodea y por lo significa nuestras verdaderas tradiciones. Impera el materialismo. Podríamos decir que prácticamente la Semana Santa se ha ido como manifestación de tradición cultural venezolana.
San Diego de Cabrutica Abril de 2017