Luis Ramón Rodríguez Mata:
Supervivencia

No son vivencias las que actualmente vivimos, sólo es supervivencia, con un Estado y sus instituciones totalmente quebrados, donde todo parece que llegó a su máximo llegadero; al trasfondo colapsado, sin economía activa y productiva, con poca venta de petróleo, y donde pa’ más ñapa, la producción ha caído tanto que más que por barriles, la producción se sacara a cuenta gotas, según la Organización de Países Exportadores de  Petróleo (OPEP), mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su informe anual hará que nos comamos vivos los unos a los otros.
Pero como para coger palco y aterrarnos más y matarnos no de hambre, sino de miedo, en este año 2018, nuestra maltrecha economía subirá  su “inflamación” a números astronómicos hasta ahora incalculables.
Mi estimados lectores, estos no son inventos míos, tan sólo soy un economista popular, de esos que gastan sin tener real ante un panorama en el que sufrimos todos, y si esto sigue así, aunque carguemos sacos llenos de billetes de los nuevos, todo se disolverá como sal en el agua, porque con tanta “inflamación” junta, cuando compremos en horas de la mañana, por la tarde ya tendremos nuevos precios en el Producto Interno Bruto (PIB).
Entonces ¿cuál es mi recomendación como analista económico popular?, y que me disculpe José Guerra, si estoy meando fuera del perol: Mis estimados lectores  compradores, si tienen ustedes hoy unos cuantos churupos, gástenlos inmediatamente, porque todo subirá a nuevos precios y mañana puede ser tarde y no le van a alcanzar para nada; o sea, como dice el pueblo, que es el mejor maestro  en economía: No dejes para mañana lo que puedas comprar hoy. Aproveche que todo está hoy más barato. Puede pedir dos.