Luis Ramón Rodríguez Mata:
Sin chistes ni jodederas ante una realidad cualquiera

Un llamado urgente, antes que se desborden las angustias, que hace un venezolano al mundo y asociaciones civiles caritativas, a la Organización Mundial de la Salud (OMS), para que se apersonen en Venezuela y corroboren el grado de miseria, hambre y desnutrición por la cual estamos pasando. Y no sólo esto; en los hospitales no están hospitalizando por no tener los medicamentos para hacer el tratamiento y devolver la salud a los pacientes.
Además, al no haber comida en los hospitales, los médicos no están administrando las dietas, que en todos los casos son el complemento para equilibrar la salud de un paciente.
Esto lo señalo con la autoridad moral que me asiste, porque acabo de vivir en carne propia la insistencia que en el hospital de El Tigre recibí cuando por falta de medicamentos, no se me hospitalizó para poder administrarme el requerido tratamiento.
En otras palabras, esto significa, como lo dice el dicho popular de nuestro pueblo: ¡Váyase, usted a morir a su casa! Porque aquí no tenemos las medicinas para su tratamiento. Y de cinco que se necesitaban, en las farmacias de afuera, sólo se lograron conseguir dos, y con eso, la asistencia a mi mal de obstrucción intestinal y de colon, era incompleto. Así no daba ningún resultado el tratamiento.
Si alguien, de parte interesada me refuta, lo aquí dicho, le sugiero que lo haga, porque a las pruebas me remito, además, aún conservo los récipes en papeles reciclados. Y ¡no – me – joras!