Vizcarra disuelve el Congreso peruano y los diputados le responden con destitución

El presidente peruano, Martín Vizcarra, consolida este martes 1 de octubre su poder al obtener el respaldo de miles de ciudadanos, de la cúpula militar y de los gobernadores regionales, luego de disolver el Congreso dominado por la oposición, que reaccionó suspendiendo a su vez al jefe de Estado.


El Mandatario disolvió el Parlamento invocando normas constitucionales después de que éste le negara un voto de confianza ligado a una reforma del procedimiento de designación de magistrados del Tribunal Constitucional.


El Congreso respondió horas después aprobando la suspensión temporal de Vizcarra de la Presidencia y designando en su lugar a la vicepresidenta Mercedes Aráoz, en una sesión en que no participaron los parlamentarios que apoyaron la decisión de Vizcarra.

Marchas en respaldo a la disolución se sucedieron la noche del lunes en Lima, Huancayo, Cusco, Arequipa, Puno, Trujillo, Moquegua y Tacna, entre otras ciudades del país. Sin embargo, nadie salió a las calles a apoyar al Congreso, que enfrenta el rechazo de casi el 90% de la ciudadanía, según sondeos. 


Vizcarra ha ganado popularidad al impulsar una cruzada contra la corrupción en un país donde los cuatro anteriores presidentes quedaron bajo la lupa de la fiscalía acusados de recibir dádivas de la constructora brasileña Odebrecht. 


El Mandatario peruano convocó elecciones parlamentarias para el 26 de enero, según un decreto publicado en la gaceta oficial. Por una reforma ratificada en referéndum en 2018, los parlamentarios no pueden ser reelegidos.